Washington. Congresistas demócratas enojados rechazaron el jueves el plan del presidente Barack Obama de extender los recortes impositivos, mientras el Senado fijó fecha para votar el proyecto que cuenta con un significativo apoyo republicano.

La rebelión demócrata en la Cámara de Representantes significa otro dolor de cabeza político para Obama poco más de un mes después de sufrir una derrota en las elecciones legislativas, aunque no necesariamente hará fracasar el proyecto impositivo.

En una reunión a puertas cerradas en el Capitolio celebrada con un clima de rebelión, los demócratas cantaban "¡Digamos no!", mientras prometían revisar el plan de Obama de extender los recortes tributarios para casi todos los estadounidenses, de acuerdo a legisladores que participaron del encuentro.

Pero en el Senado el plan dio un significativo avance luego de que los demócratas revelaron un proyecto que refleja los términos del acuerdo que la Casa Blanca alcanzó con los republicanos.

El proyecto del Senado agrega un subsidio para etanol pero deja afuera el programa de bonos "Build America", que cuenta con el apoyo de demócratas y de gobiernos locales.

El líder de la bancada demócrata en el Senado, Harry Reid, fijó la votación del proyecto para el lunes a las 15.00 hora local (2000 GMT).

Obama dijo el jueves que espera que el acuerdo finalmente sea aprobado.

"Confió en que nadie, demócrata o republicano, desea ver que los sueldos de las personas son más pequeños el 1 de enero porque el Congreso no actuó", dijo Obama a NPR News en una entrevista que se emitirá el viernes a las 05.00 hora local (1000 GMT).

Obama quiere extender todos los recortes tributarios individuales por dos años, junto con una extensión de los beneficios por desempleo, promulgando un recorte de impuestos sobre las nóminas y otras medidas.

Los economistas dicen que el tratado podría impulsar la floja economía en momentos en que el Congreso no tiene en carpeta implementar más estímulos basados en gastos.

Los demócratas han argumentado que el ingreso que se perderá por extender los recortes tributarios al 2 por ciento más rico de los estadounidenses puede disponerse para un mejor uso en momentos en que el desempleo está cerca del 10 por ciento.

Las cargas impositivas subirán en enero 3.000 dólares en promedio por hogar si el Congreso no actúa.

Luego de que los demócratas sufrieron sustanciales derrotas en las elecciones legislativas de noviembre, Obama aceptó de mala manera un inusual compromiso sobre los impuestos con los republicanos, que asumirán el control de la Cámara de Representantes y tendrán una mayor presencia en el Senado a partir de enero.

Obama debe ahora conjurar una insurrección del ala liberal de su propio partido. De acuerdo a la resolución aprobada por los congresistas demócratas, su plan ni siquiera llegaría a ser votado en la Cámara de Representantes.

El plan costará casi 850.000 millones de dólares en 10 años, de acuerdo a una estimación de la Comisión Impositiva Conjunta del Congreso, profundizando un déficit presupuestario que ya está en sus máximos niveles en relación al PBI desde la Segunda Guerra Mundial.

Un proyecto demócrata que hubiera permitido que los recortes tributarios para los más ricos expiraran fue aprobado la semana pasada por la Cámara de Representantes, pero fracasó en el Senado.

Aunque es improbable que un proyecto similar sea aprobado por el Senado en un segundo intento, los demócratas de la Cámara podrían tratar de endurecer un impuesto al patrimonio, un elemento del paquete de Obama que la presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi, calificó como "regalo" tras la reunión.

El impuesto al patrimonio, que se canceló a comienzos de año, volverá a regir otra vez en enero a una tasa del 55 por ciento para patrimonios de un valor mayor a un millón de dólares. El plan de Obama rebaja esa tasa a 35 por ciento para patrimonios de más de 5 millones de dólares.

Muchos congresistas demócratas culpan a Obama por las fuertes derrotas que sufrieron en las recientes elecciones, y sienten que él no supo defenderlos adecuadamente.

Su decisión de rechazar el proyecto se produce un día después de que el vicepresidente Joe Biden se reunió con ellos en un infructuoso esfuerzo por sumar apoyos.

"El dijo 'tómenlo o déjenlo', y nosotros dijimos 'lo dejamos'", dijo el congresista Lloyd Doggett.

El plan tributario podría impulsar el crecimiento desde medio punto a un punto porcentual completo el próximo año, crear millones de empleos y reducir la demanda sobre la Reserva Federal para impulsar su programa de compra de bonos, según varios analistas.