Nueva York. Puede esperarse que los votantes del vecindario de mayoría demócrata Cobble Hill, en Brooklyn, Nueva York, voten por la candidata presidencial Hillary Clinton en las elecciones del 8 de noviembre en Estados Unidos. Pero no harán pública su decisión.

Al igual que el resto de los jardines y ventanas en las comunidades liberales a lo largo del país, gran parte del vecindario está desprovisto de carteles en favor de Clinton cuando faltan pocas semanas para que se celebren los comicios.

Es un fuerte contraste con las campañas de 2012 y 2008, cuando el presidente Barack Obama generaba un frenesí de apoyo entre los demócratas y los carteles con las palabras "Hope" (Esperanza) y "Forward" (Adelante) estaban por todos lados.

La escasez de anuncios es un indicio de las dificultades que enfrenta la nominada demócrata para generar entusiasmo entre los votantes más liberales, un desafío que se ve reflejado en los sondeos de opinión y que potencialmente podría afectarla si el día de las elecciones su participación resulta demasiado baja.

Clinton mantiene una ventaja de 4 puntos porcentuales frente a su rival republicano, Donald Trump, entre los posibles votantes, según un sondeo de Reuters/Ipsos divulgado el viernes.

Pero los estadounidenses de todos los partidos políticos han criticado más a Clinton que a Obama cuando éste buscaba su segundo periodo en la Casa Blanca hace cuatro años, según la encuesta.

Entre los demócratas, el 78 por ciento de los consultados dice que tiene una opinión favorable de Clinton, por debajo de un 89 por ciento para Obama en este momento de la carrera presidencial en 2012. La opinión favorable sobre Clinton cae a 28 por ciento entre los independientes, frente a un 47 por ciento para Obama.

Nancy Kimmel Viola, una trabajadora social de 63 años que vive muy cerca de la sede de campaña de Clinton en Brooklyn, mantiene una calcomanía con las palabras "Bernie 2016" en la puerta de su casa, un vestigio de su apoyo al senador Bernie Sanders, quien perdió las primarias demócratas. Aunque planea votar por Clinton, confiesa que no está convencida del todo.

"Tengo que votar por ella", dice Viola. "Tener a Trump da mucho miedo", agrega.

En Denver, los residentes del bastión demócrata de Park Hill colocaron varios letreros sobre temas locales, pero pocos sobre la carrera presidencial. "La mayoría de nosotros aquí votará por la opción demócrata, siempre lo hacemos, pero no estamos totalmente entusiastas por Clinton", dice el residente Pablo Marron. "Pero estamos unidos en contra de Trump", agregó.