Buenos Aires. Un funcionario de la cancillería argentina denunció gestiones paralelas con Venezuela, que habrían beneficiado a algunas empresas y excluido a otras en las negociaciones comerciales entre ambas naciones, reportó este domingo el periódico La Nación.

Hace dos meses, el ex embajador de Argentina en Caracas, Eduardo Sadous, había denunciado ante la justicia que empresarios de su país que querían hacer negocios con Venezuela debían pagar hasta 20% en sobornos a las autoridades que manejaban una especie de "embajada paralela".

Según un cable diplomático confidencial, emitido por el subsecretario de Integración Económica Americana y Mercosur, Eduardo Sigal, las actividades paralelas denunciadas por el ex embajador continuarían y algunas firmas habrían sido perjudicadas al quedar afuera de las negociaciones.

"La referida exclusión de las empresas argentinas se habría originado en una reunión paralela, organizada por el señor José María Olazagasti -secretario privado del Ministro de Planificación, Julio De Vido- en ocasión de la Cobam (una comisión binacional)", dijo el documento.

Otras empresas que integran la comisión no habrían sido convocadas para ese encuentro, agregó el documento, al que La Nación tuvo acceso, que habría sido emitido hace unos diez días.

El escándalo de la "embajada paralela" se desató a fines de abril, cuando Sadous denunció que un grupo de empresarios argentinos le había comentado que les habían pedido comisiones para facilitar sus negocios en el marco de acuerdos entre el ex presidente Néstor Kirchner (gobernante entre 2003 y 2007) y el mandatario de Venezuela, Hugo Chávez.

En su declaración como testigo en una causa judicial, Sadous indicó que los empresarios que querían realizar negocios con el país caribeño debían pagar entre 15% y 20% de sobornos a funcionarios del Ministerio de Planificación de Argentina.

Cuando surgió la denuncia, las autoridades acusaron al ex embajador de participar de una "operación política" contra el Gobierno.

A partir del 2003, cuando Kirchner llegó a la presidencia argentina, el país estrechó fuertes relaciones diplomáticas y comerciales con Venezuela ante la buena sintonía política entre ambos gobiernos.

Los lazos continuaron afianzándose cuando llegó al poder la actual presidenta y esposa del ex mandatario, Cristina Fernández, y el flujo comercial entre las dos naciones se multiplicó.

El intercambio comercial entre los dos países pasó a más de US$2.600 millones el año pasado, desde US$126 millones en 2003.

Más de 200 empresas argentinas exportan productos a Venezuela, principalmente maquinaria agrícola, ascensores, medicina nuclear, alimentos y medicamentos, entre otros.