Es complicado decir que 43 personas impidan las elecciones en Guerrero, eso dependerá de cada pueblo, sostuvo Vidulfo Rosales, abogado de los padres de los estudiantes normalistas desaparecidos en Iguala desde el pasado 26 de septiembre.

"Nosotros somos responsables, sabemos que el gobierno federal va a usar la fuerza pública para que haya elecciones, si es preciso que los militares lleven a los funcionarios de casilla, pues se va a hacer”, afirmó.

Consideró que para los pueblos es un burla que “gente claramente vinculada a algunos grupos delincuenciales estén participando en las elecciones".

Rosales afirmó que no llevarán a los padres de los 43 estudiantes a un clima de violencia, “no queremos que esto se desborde y haya más sangre en Guerrero", dijo en entrevista para Grupo Fórmula.

Aseguró que en varios pueblos de Guerrero hay mucha inconformidad, “hay personas ligadas con el crimen organizado que se propusieron como candidatos a algún puesto de elección popular, situación se da principalmente en regiones de la Costa Chica y La Montaña, específicamente en Ayutla y en Tlapa”.

Lamentó la carta del Instituto Nacional Electoral (INE), en la que respondió a los padres de los 43 que "nada sería más grave" que impedir la elección en Guerrero por las vías violentas y contra el sentir de millones de mexicanos.

Los padres de los 43 normalistas desaparecidos solicitaron al INE cancelar los comicios en Guerrero y que se realicen por usos y costumbres, por lo que el organismo respondió que “México no será más justo sin elecciones, si le quitamos a las personas su derecho al voto”.

En la carta, firmada por los 11 consejeros, se asienta que "las amenazas de impedir las elecciones suscitan preocupación”. Aunque coindicen con el INE de que en México deben hacerse las elecciones, Rosales sostuvo que en Guerrero no existen condiciones.