Un organismo de observación electoral nicaragüense, Ética y Transparencia (independiente), advirtió del riesgo de que un 10% de las juntas receptoras de votos que funcionarán en los comicios del 6 de noviembre de este año sean anuladas para "favorecer al partido de gobierno".

Las sospechas se sustentan en un estudio realizado sobre las mesas impugnadas y anuladas desde las elecciones de 1996, explicó el director del organismo, Roberto Courtney, en rueda de prensa.

Según dicho estudio, "de casi 13.000 juntas que abren en todo el país, un 10% (1.284) son las más susceptibles de ser impugnadas, nulificadas, no publicadas o de otra forma eliminadas de los conteos para favorecer al partido de gobierno".

Se determinó, además, que la anulación de estas mesas tiene el efecto de "cambiar al ganador de varias alcaldías y diputaciones", agregó Courtney.

Estas mesas identificadas por Ética y Transparencia están ubicadas, por orden de importancia, en la Región Autónoma del Atlántico Sur y los departamentos de Jinotega, Matagalpa (norte), Chontales (este) y la capital, Managua.

Según Courtney, estas juntas son las mismas en las que el gobernante Frente Sandinista (FSLN, izquierda) ha obtenido "menos del 20% total de votos válidos en cada elección desde 1996".

En las dos últimas elecciones presidenciales, del 2001 y 2006, esas mesas también fueron "impugnadas, no publicadas o nulificadas", señaló. Sin embargo, Courtney aclaró que tales antecedentes no significan "necesariamente, que cada una de ellas (las mesas) tendrá problemas" en las próximas votaciones, sino que existe la posibilidad de que recurran nuevamente a ellas para cambiar los resultados.