Buenos Aires. Los candidatos del gobierno argentino para administrar las provincias de Santa Fe y Río Negro fueron derrotados en elecciones realizadas el domingo en el país sudamericano, resultados que este lunes se convirtieron en la principal comidilla política del país.

En Santa Fe, el representante del Frente para la Victoria, Omar Perotti, terminó tercero, detrás del socialista Miguel Lifschitz, candidato del oficialismo provincial, y de Miguel Del Sel, un humorista que pertenece al espacio centroderechista PRO y que tiene al alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri, como su principal figura.

Lifschitz cosechó allí, en el cuarto distrito en importancia del país por su caudal electoral, el 30,7% de los votos, mientras que Del Sel 30,6%, de modo que, según la prensa local, el resultado final se conocerá recién cuando se complete el escrutinio definitivo.

"Nuestros números indican un triunfo, pero para ser prudentes y serios, vamos a tener que esperar el escrutinio definitivo, porque es una diferencia pequeña de entre 2.000 y 3.000 votos, de acuerdo con lo que estamos viendo", señaló Lifschitz.

Con el 95,45% de las mesas escrutadas, el candidato obtenía el 30,69% de los votos y superaba por apenas 2.128 sufragios a Del Sel, que lograba el 30,58%, mientras que el candidato del kirchnerismo, Omar Perotti, conseguía el 29,25%.

La primera reacción del gobierno de la presidenta Cristina Fernández tras los comicios partió del jefe del Gabinete de Ministros, Aníbal Fernández, quien, al hablar con la prensa frente a la Casa Rosada, sostuvo que en Santa Fe se registraba un "triple empate técnico" entre el socialismo, el PRO y el Frente para la Victoria, mientras que en Río Negro admitió que hubo una "diferencia apreciable" a favor de Weretilneck.

Por su parte, Del Sel dijo estar "preocupado por la incertidumbre de no saber el resultado de la elección. Nos llamó la atención cuando el candidato del socialismo se declara ganador con una diferencia de apenas 2.000 votos. Faltan muchas mesas escrutar. Queremos el recuento de votos, que se cuente uno por uno y que el ciudadano de a pie sepa quién es el ganador realmente".

Según los últimos datos disponibles, Lifschitz sumaba 558.352 votos, contra 556.224 de Del Sel y 532.156 de Perotti. votos (29,25%).

El 4,55% de las mesas que falta escrutar supone un total de 347 cuyos datos todavía no fueron computados.

En Río Negro, en tanto, donde votó el 1,6% del padrón total del país, resultó ganador el actual gobernador, Alberto Weretilneck, quien se impuso al jefe de la bancada oficialista en el Senado, Miguel Pichetto.

Allí, con el 93,67% de las mesas escrutadas, Weretilneck, candidato de Juntos Somos Río Negro, se imponía con el 52,71% de los votos sobre Pichetto, que cosechaba 33,95%.

"Esta fue una elección provincial, porque se discuten temas locales. El pueblo no votó agregados del gobierno nacional, votó gobernador", analizó el mandatario provincial, al aludir a Pichetto, quien, por su función en el Senado, pasa buena parte del año en la ciudad de Buenos Aires.

"Con el gobierno tengo cosas que me unen y otras cosas que me complican", resumió al ser consultado por la prensa local sobre su relación con el Ejecutivo nacional.

La primera reacción del gobierno de la presidenta Cristina Fernández tras los comicios partió del jefe del Gabinete de Ministros, Aníbal Fernández, quien, al hablar con la prensa frente a la Casa Rosada, sostuvo que en Santa Fe se registraba un "triple empate técnico" entre el socialismo, el PRO y el Frente para la Victoria, mientras que en Río Negro admitió que hubo una "diferencia apreciable" a favor de Weretilneck.

Sobre Santa Fe, Fernández indicó que "la diferencia entre el primero y el segundo es del 0,11 por ciento, y entre el primero y el Frente para Victoria, del 1,40 por ciento; por tanto cualquiera de los tres puede ser el ganador, y hay que esperar el escrutinio definitivo".

En cuanto a lo sucedido en Río Negro, consideró que "no se puede hacer mucho análisis. Ya está, los números son los que son, no se puede decir mucho más. Con honestidad, no esperaba esa diferencia".

En lo que va del año se han realizado elecciones en cuatro provincias, las dos de ayer, que se suman a las realizadas el 17 de mayo en Salta, donde fue reelegido el gobernador Juan Urtubey, cercano al oficialismo nacional, y en Neuquén, el 26 de abril, donde se impuso Omar Gutiérrez, del Movimiento Popular Neuquino, espacio local distante, en la actualidad, de la presidenta Fernández.