Río de Janeiro. La Policía Federal brasileña desarticuló este jueves un grupo que se dedicaba a facilitar, de forma irregular, la inmigración de pasajeros llegados al país por mar, informaron fuentes policiales.

En un comunicado, la Policía Federal aseguró que en la operación, bautizada como Arcanus, participaron 300 agentes, con la ayuda de la Marina, para cumplir ocho mandatos de prisión temporaria, 33 de conducción coercitiva y 37 de búsqueda y aprensión, en los estados de Río de Janeiro (sureste) y Piauí (noreste).

El esquema delictivo contaba con la participación de agentes públicos. Las ocho órdenes de prisión son contra servidores de la Agencia Nacional de Sanidad (Anvisa), agentes federales y un miembro de la Marina.

Los funcionarios de la Anvisa supuestamente emitían el Certificado de Control Sanitario de Bordo de las embarcaciones sin llegar a inspeccionarlas. Algunos de los pasajeros entraban a Brasil con visado de turista, que es menos burocrático, contando con la colaboración de los agentes.

La red contaba con empresas que actuaban en la región portuaria de Río de Janeiro. Las investigaciones duraron más de un año y en este período se aprendieron más de 50.000 reales en efectivo (16.000 dólares). Los policías detenidos ya fueron apartados de sus funciones.