La ministra de Defensa de Ecuador, María Espinoza Garcés, destacó los avances alcanzados en el desminado humanitario en la frontera entre su país y el Perú, y estimó que este proceso culminaría a fines del presente año.

Espinoza sostuvo que se vienen cumpliendo los cronogramas establecidos para limpiar toda la zona de la Cordillera del Cóndor, donde se sembraron minas antipersonales durante el conflicto militar entre ambos países en 1995.

“Esperamos poder concluir con el retiro de minas a finales de este año, el problema que se presentan son las condiciones climáticas y el difícil acceso, pero estamos realizando avances y se ha venido cumpliendo de manera estricta el cronograma”, manifestó en declaraciones a la Agencia Andina.

Recalcó que este trabajo ha sido posible gracias al alto grado de confianza existente entre ambos países y a la voluntad política mostrada por sus presidentes para terminar con este proceso a fin de garantizar la seguridad de la población.

“El primer paso se dio con el intercambio de la cartografía de ubicación de las minas, pero hemos avanzado en el proceso; antes se intercambiaba información y se hacía por el lado ecuatoriano y peruano, cada uno por su lado, pero ahora se tiene una fuerza única que actúa de manera binacional”, recalcó.

La ministra ecuatoriana resaltó que este alto nivel de colaboración, en un trabajo técnico altamente riesgoso, ha sido tomado como un ejemplo a nivel internacional por el grado de colaboración y los esfuerzos por consolidar la paz.

Este caso, añadió, sirve como estándar para otros países que tienen el objetivo de desterrar las minas antipersonales de sus respectivos territorios.

Las minas antipersonales en la frontera entre Perú y Ecuador fueron sembradas en 1995 cuando estalló el conflicto militar que enfrentó a ambos países por el control de una parte del territorio denominado Cordillera del Cóndor.

Tras el alto al fuego, el conflicto culminó definitivamente con el Acuerdo de Paz de 1998, y desde ese año Perú y Ecuador han superado sus diferencias y se encuentran en un franco proceso de integración bilateral.

En lo concerniente al desminado, ambos países son firmantes de la Convención sobre la Prohibición de Minas Antipersonales suscrita en Ottawa, Canadá, vigente desde 1999.