Miles de chilenos despidieron al joven Daniel Zamudio, quien fue asesinado por un grupo neonazi después de ser flagelado y humillado durante horas por su condición sexual, lo cual produjo indignación generalizada entre la sociedad y dio paso a un durísimo debate político en procura de aprobar una ley antidiscriminación que es resistida por sectores del gobierno.

"Muchas gracias, muchas gracias; detrás de mi hijo hay muchos Daniel y por ellos voy a seguir luchando", dijo la madre de la víctima, Jacqueline Vera, previo al entierro privado de su hijo, que agonizó durante tres semanas.

El cortejo fúnebre de Zamudio, cuyo cuerpo fue quebrado, quemado y escarado con esvásticas, cruzó toda la ciudad, desde la sureña comuna de San Bernardo hasta el norteño Cementerio General, en un trayecto de casi tres horas.

La carroza, seguida por decenas de vehículos, recorrió además la Pérgola de las Flores, en las cercanías del camposanto, donde las vendedoras arrojaron miles de pétalos al ataúd, en una tradición reservada sólo para los grandes personajes de la historia, consignó la agencia de noticias DPA.

Desde Ginebra, la oficina de la alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos remarcó que este crimen "es el último recordatorio de la gravedad y prevalencia de la violencia homofóbica".

En Chile, país donde incluso el aborto terapeútico es ilegal, sectores religiosos y conservadores resistieron la presión por aprobar una ley antidiscriminación en debate por ocho años en el Congreso.

"Hay que considerar bien qué cosa hay bajo el sombrero de la no discriminación, porque debajo de un sombrero tan bonito y que todos compartimos pueden haber situaciones que son objetables", advirtió el arzobispo católico Ricardo Ezzati.

Sus palabras, compartidas por los sectores más conservadores del oficialismo, apuntan al temor que sienten estos grupos de que la aprobación de la polémica norma cree las bases para una futura legalización del matrimonio homosexual.

"No queremos una ley que abra la puerta a otras reformas", dijo el jefe de la bancada de diputados de la mayoritaria Unión Demócrata Independiente (UDI), Felipe Ward.

El presidente Sebastián Piñera, quien el año pasado promulgó una ley que legalizó la vida en pareja homosexual, anunció desde Japón que se dará urgencia al debate legislativo.

La decisión, cuyo telón de fondo son los comicios municipales de octubre y los presidenciales de 2013, fue apoyada por el Movimiento de Liberación Homosexual (Movilh).

Por su parte, el fiscal Ernesto Vásquez logró establecer tras varios días de investigación la participación en el hecho de cada uno de los cuatro detenidos por el crimen.

Los antecedentes se basan en la propia investigación de la Fiscalía y la policía, junto con la confesión de Raúl López, de 25 años, quien aseguró que le pegó patadas al joven y describió las acciones de sus cómplices, reseñó Radio Cooperativa.

A López se le encontró una zapatilla con rastros de sangre, artículo que fue lavado para ocultar evidencias y que está sujeto a pericias para determinar si corresponde a la víctima.

Según Vásquez, otro de los detenidos, "Pato Core" -como era conocido Patricio Ahumada por sus amigos- fue el líder de la agresión y resultó el más cruel de todos.

"Para mí está bastante claro qué hizo cada uno de los detenidos; Ahumada fue bastante cruel y pasadas las horas de la golpiza se jactó de lo que hizo; yo entiendo que es un líder y no entendemos por qué lo siguen sujetos como Alejandro Angulo (26) y Fabián Mora (20)", señaló el fiscal, según reprodujo el diario La Tercera.

Otro de los detenidos, Mora, podría ser interrogado por Vásquez en los próximos días para que ratifique su primera confesión realizada a la policía.

*Lea además: Daniel Zamudio: soledad y muerte de un palomo cojo.

**Lea además: Daniel Zamudio y la responsabilidad conservadora.