La Habana. El disidente cubano Guillermo Fariñas depuso este jueves una huelga de hambre de 135 días con la que exigía la liberación de presos políticos enfermos, dijo una fuente de la oposición, un día después del anuncio oficial sobre la excarcelación de 52 presos políticos.

La decisión de Fariñas, un psicólogo de 48 años, es otro signo importante que rebajaría aún más la presión internacional que pesa sobre las autoridades comunistas de la isla en relación con los derechos humanos.

"En estos momentos depuso la huelga de hambre y de sed Guillermo Fariñas", dijo la esposa del disidente Héctor Palacios a periodistas tras atender un llamado telefónico de su marido, quien se encuentra junto a Fariñas en la sala de terapia intensiva del hospital donde está siendo asistido.

Fariñas había emprendido su ayuno a raíz de la muerte en febrero del preso político Orlando Zapata después de 85 días en huelga de hambre como protesta para exigir mejores condiciones carcelarias.

Un grupo de disidentes viajó el miércoles a Santa Clara, la ciudad donde Fariñas vive a unos 270 kilómetros al este de La Habana para pedir al disidente que desistiera del ayuno que ha deteriorado gravemente su estado de salud.

Poco antes de conocerse la decisión de Fariñas de desactivar su huelga, unos 40 opositores hicieron votos por su salud y gritaron "¡Vivan los Derechos Humanos!, ¡Viva Fariñas!".

La prensa oficial cubana, en un hecho inusual, publicó el fin de semana un amplio artículo en el que advirtió sobre el peligro de muerte que estaba corriendo Fariñas y dijo que había recibido todos los cuidados de los médicos para mantenerlo con vida.

El Gobierno cubano considera a los opositores como Fariñas mercenarios al servicio de su enemigo Estados Unidos.

Pero un inédito diálogo iniciado entre la Iglesia Católica cubana y las autoridades de la isla sobre los derechos humanos ha producido un drástico cambio que incluye la excarcelación de 52 presos políticos en un plazo máximo de cuatro meses.

El medio centenar de disidentes que será liberado y podrá salir hacia España forma parte del grupo de los 75 opositores presos en el 2003 y condenados a penas de entre 6 y 28 años, en un proceso conocido como "Primavera Negra".

Traslado de presos políticos. Cuba comenzará a trasladar este jueves a seis presos políticos a cárceles cercanas a sus familiares, en el primer paso para liberar a 52 disidentes, decisión aplaudida internacionalmente. 

El Arzobispado de La Habana emitió la información en una nota, en la primera señal de inicio de la mayor liberación de presos políticos en dos décadas, resultado de un diálogo entre el Gobierno y la Iglesia entre presiones de países europeos y Estados Unidos por el respeto a los derechos humanos.

"El cardenal Jaime Ortega, arzobispo de La Habana, ha sido informado por las autoridades que en las próximas horas serán trasladados seis prisioneros hacia sus provincias de residencia", dijo la nota de la Iglesia.

Posteriormente envió otro comunicado en el que precisó que los cinco primeros serán liberados y "podrán salir" en los próximos días rumbo a España.

El anuncio de la liberación de más de un centenar de presos políticos encarcelados desde marzo de 2003, en un proceso conocido como "Primavera Negra", es el paso más contundente del presidente Raúl Castro para frenar críticas sobre la situación de los derechos humanos en la isla de Gobierno comunista.

El rechazo de parte de la comunidad internacional tras la muerte en febrero del disidente Orlando Zapata tras 85 días de huelga de hambre para pedir mejores condiciones de detención llevó al presidente cubano Raúl Castro a sentarse con la Iglesia Católica cubana para encontrar una salida al problema.