Santiago. El excomandante en jefe del Ejército de Chile Juan Emilio Cheyre y otros tres exoficiales fueron detenidos este jueves por la tortura de 24 personas en 1973, en los albores de la dictadura de Augusto Pinochet, caso por el que son investigados, informó el Poder Judicial.

Cheyre y el resto de los exuniformados cumplirán su detención en un regimiento de Santiago "en calidad de autores del delito de aplicación de tormentos a detenidos" en el regimiento Arica, en la ciudad de La Serena (norte), ocurridos pocos días después del golpe militar que dio paso a la dictadura de Pinochet (1973-1990), indicó un comunicado del Poder Judicial.

Acusado por víctimas como "autor directo de los interrogatorios y torturas". El juez Vicente Hormazábal investigó las denuncias que realizaron víctimas que aseguraron haber sido torturadas en una sección del regimiento Arica.

El magistrado estableció que Cheyre "quedó a cargo de esta (sección) y es sindicado por varios denunciantes como autor directo de los interrogatorios y torturas", indicó el fallo de Hormazábal.

En tanto, los exoficiales Jaime Ojeda y Mario Larenas, también quedarán detenidos mientras se efectúe la investigación del caso. Ariosto Lapostol, comandante de Cheyre en el regimiento donde se produjeron las torturas, cumplirá arresto domiciliario debido a su avanzada edad.

Cheyre ya había sido condenado por la "Caravana de la Muerte". La detención es parte de otra causa judicial por la que Cheyre ya fue condenado en noviembre pasado a tres años de libertad vigilada por encubrir 15 homicidios en 1973, lo que cerró uno de los episodios del siniestro caso "Caravana de la Muerte", en la que un grupo de militares realizaron viajes en helicóptero por varias ciudades para hacer juicios y ejecuciones de opositores a la dictadura de Pinochet.

Comandante en jefe del ejército entre 2002 y 2006, Cheyre fue detenido en 2016 por este caso tras ser acusado de haber encubierto los asesinatos. Días después fue puesto en libertad tras pagar una fianza de unos US$1.500.

En 2004, cuando Cheyre era comandante del Ejército, publicó una polémica columna en un diario local en la que afirmaba que la institución militar había asumido "las responsabilidades por los hechos punibles y moralmente inaceptables del pasado" y que haría "esfuerzos concretos para que nunca más vuelvan a repetirse".

Durante la dictadura, unas 3.200 personas murieron o fueron desaparecidas, mientras que unas 38.000 fueron torturadas, según datos oficiales.