Estambul. Las potencias mundiales iniciaron el sábado un segundo y último día de negociaciones con Irán, luego de lograr pocos avances en su intento por salvar del fracaso a la cumbre en Estambul.

Los progresos en el primer día de charlas fueron escasos e Irán insistió en precondiciones, incluyendo el término de las sanciones en su contra y la admisión de su derecho a enriquecer uranio. Teherán culpó por los desacuerdos a las grandes potencias involucradas en el diálogo: Estados Unidos, Gran Bretaña, Rusia, China y Alemania.

"El resultado de esas conversaciones debería allanar el camino para las próximas charlas (...) Desafortunadamente la otra parte no tiene una agenda clara y convincente para el diálogo y sólo quiere reunirse", dijo Abolfazl Zohrevand, asesor del jefe negociador iraní, Saeed Jalili.

"Hoy queremos que se hallen algunas alternativas tangibles para una cooperación activa en varios campos", señaló.

Occidente sospecha que Irán planea desarrollar un arma nuclear y los negociadores fueron a la cumbre en Estambul con pocas expectativas de un avance en una disputa de ocho años. Teherán dice que su programa de energía atómica es pacífico.

Un diplomático de occidente dijo que las potencias buscaban señales de que Irán deseaba asumir compromisos serios esta vez, en lugar de sólo establecer condiciones inaceptables.

"Las precondiciones iraníes, que nos piden que aceptemos que tenga un ciclo completo de combustible y levantemos las sanciones en su contra antes de cualquier avance, fueron totalmente rechazadas", declaró.

"Hoy veremos si están listos para hablar en serio", dijo.

El sábado, Irán dijo que rechazó una propuesta para una reunión bilateral con Estados Unidos, y dijo que no era necesaria en el contexto del encuentro en Estambul.

"Pero no hay necesidad de esas negociaciones si no se refieren a la reunión nuclear en Estambul", afirmó Zohrevand al canal Al Alam, que se transmite en lengua árabe.

Desde la caída del shá en 1979, cualquier contacto entre la república islámica y Estados Unidos usualmente se ha realizado en privado y rara vez fue confirmado por el bando iraní.

Las seis potencias, cuyas delegaciones estaban lideradas por la jefa de Política Exterior de la Unión Europea, Catherine Ashton, se acercaron a un posible colapso tras una reunión que se extendió hasta altas horas de la noche del viernes.

"Aún hay diferencias", dijo otro diplomático occidental.

"Pero creo que los iraníes quedaron un poco desconcertados por la unidad de los seis (países)", explicó.

Las conversaciones terminarán el sábado, luego de una reunión entre Irán y el grupo de Viena, que incluye a Estados Unidos, Francia y Rusia, y de una sesión plenaria.

Irán ha ignorado las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que le exigen suspender el enriquecimiento, pese a las ofertas de comercio y otros beneficios, y se rehusó a dar acceso ilimitado a inspectores nucleares de Naciones Unidas.

El uranio enriquecido a un bajo nivel sirve para generar electricidad, pero si es refinado a un alto nivel, es apto para crear una bomba nuclear.

La disputa nuclear entre Irán y Occidente escaló durante el año pasado, con Naciones Unidas imponiendo nuevas sanciones y las potencias occidentales diciendo que una propuesta revisada para que Irán intercambie parte de su combustible nuclear en el extranjero era insuficiente y tardía.

Ashton esbozó una posible oferta revisada al intercambio de combustible según la cual Irán entregaría uranio bajamente enriquecido (LEU). Pero no se hizo ninguna oferta, ya que las precondiciones de Teherán incluían una suspensión de las sanciones económicas, dijo el diplomático.

Las potencias buscan evitar que Irán consiga suficiente uranio enriquecido para un arma nuclear, mientras se realizan diálogos para hallar una solución definitiva a la crisis.