Sao Paulo. La candidata del PT a la presidencia, Dilma Rousseff, dijo que el debate en televisión que se transmitirá la noche de este domingo, ayudará a los votantes a decidir "por las posiciones contrarias".

"(La idea) es que hagamos un debate de alto nivel, que queden claras las posiciones de cada uno... Será más fácil para el votante que pueda ver a través del contraste de posiciones por quién votar", dijo Dilma en la 29ª Bienal de Artes.

Dilma no quiso comentar la encuesta dada a conocer este sábado, en la que aparece con siete puntos de ventaja sobre su rival, José Serra (PSDB), una diferencia menor que antes de la primera vuelta.

"No hacemos comentarios sobre la encuesta, porque las encuestas son un retrato del momento", dijo. El sondeo de Datafolha, realizada el viernes y publicada el sábado por el diario Folha de Sao Paulo, ubicó a Dilma con 48% de la intención de voto frente a 41% de Serra. Considerando sólo los votos válidos, excluyendo blancos, nulos e indecisos, Dilma tiene 54% frente al 46% de Serra.

En la última encuesta, realizada los días 1 y 2 de octubre, cuando se le preguntó acerca de una posible segunda vuelta entre Dilma y Serra, el PT tenía 52% de los votos contra el 40% del candidato de oposición.

El voto religioso ha sido considerado como uno de los responsables de impedir la victoria de Dilma en la primera vuelta, según lo anunciado por algunos sondeos. Antes del inicio de la disputa, Rousseff había dicho ser partidaria de la legalización del aborto, pero se manifestó de manera contraria a la liberación de la práctica durante la campaña, lo que ha generado críticas del PT. Ella, sin embargo, negó estar a favor del aborto, y lo clasificó como "una violencia contra la mujer" en el debate celebrado por entidades católicas en la primera ronda.

Cuando se le preguntó si el electorado del país puede ser considerado conservador, la candidata hizo hincapié en la tolerancia de los brasileños. "El electorado brasileño tiene una característica fundamental, que es generoso", dijo. "Brasil tiene una tradición de tolerancia. Crear un clima de guerra religiosa en Brasil es absurdo", añadió.

La candidata reiteró que está siendo víctima de una campaña de desprestigio. "Me acusaron de cosas que nunca pensé. Se me acusó, por ejemplo, de aquella acusación de la Guerra Fría, de los años 50... cuando quería acusar a una persona, usted decía que comía niños", dijo Dilma. "Nunca esperé escuchar una de estas cosas y las escuché", agregó.

Dilma y Serra participan la noche de este domingo en un debate en la TV Bandeirantes, marcando la primera reunión de los dos candidatos después de la primera ronda.