Salvador. La candidata que lleva la ventaja en la carrera presidencial en Brasil, Dilma Rousseff, dijo este jueves a Reuters que favorecerá la disciplina fiscal si es electa, pero descartó recortes drásticos de presupuesto y alzas de impuestos.

"Debes tener disciplina fiscal, eso es algo a lo que debes adaptarte de manera gradual y sistemática", declaró Rousseff en una entrevista. "El ajuste fiscal en Brasil es algo distinto de recortes brutales a los gastos y alzas de impuestos", agregó.

Las encuestas apuntan a una victoria en primera vuelta en la elección del 3 de octubre para Rousseff, la candidata del partido gobernante y ex jefa de gabinete del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Rousseff, quien sería la primera presidenta de Brasil, ha prometido que conjugará un sólido rol estatal con políticas favorables a las empresas para extender el reciente éxito económico del país.

Los inversores buscan indicios respecto a sus credenciales de recorte de presupuesto, dado que ella defendió un incremento en el tamaño del Estado para ejecutar los ambiciosos programas sociales e inversiones de Lula.

Pero se especula que ella podría recurrir a medidas de austeridad si es elegida presidenta, con el objetivo de atraer a los inversores.

En una entrevista reciente con Reuters, el presidente del Partido de los Trabajadores, Jose Eduardo Dutra, planteó la posibilidad de posibles recortes en gastos.

Él dijo que un gobierno de Rousseff se apretaría el cinturón de ser necesario para asegurar ambiciosos objetivos de presupuesto y estableció un paralelo con las medidas de austeridad que Lula adoptó durante su primer año en el cargo en 2003.

Con el gasto público aumentando más rápido que los ingresos impositivos federales, el superávit de presupuesto primario de Brasil -que excluye los pagos de intereses y las obligaciones de deuda- se ubica muy por debajo del objetivo para fin de año del gobierno de 3,3% del Producto Interno Bruto (PIB).

Rousseff dijo que el gobierno saliente de Lula probablemente cumplirá el objetivo de superávit.

Ella indicó que el gobierno podría usar un fondo soberano de US$10.000 millones para ayudar a cumplir el objetivo de superávit primario. Ella no ofreció más detalles.