Brasilia. La candidata oficialista para las elecciones presidenciales de Brasil, Dilma Rousseff, logró este sábado una ventaja de 24 puntos sobre su principal rival en un sondeo de opinión, en un curso que la llevaría a ganar en la primera ronda de los comicios del 3 de octubre.

Rousseff amplió su ventaja sobre José Serra y cuenta ahora con 51% de intención de voto, indicó este sábado un sondeo de Ibope publicado en el diario O Estado de S. Paulo.

Serra tiene 27% de respaldo, de acuerdo a la encuesta.

Rousseff duplicó su ventaja sobre Serra respecto al anterior sondeo de Ibope divulgado el 16 de agosto. En esa encuesta, contaba con un 43% de apoyo frente al 32% de su rival opositor.

La ex jefa de Gabinete del presidente Luiz Inácio Lula de Silva superó además a Serra en su estado Sao Paulo, que posee el mayor electorado del país. Ahí logró 42% de respaldo, ante del 35% de Serra, señaló el sondeo.

La campaña electoral oficialista parece tener buenos resultados debido a la expansión económica más veloz de Brasil en más de 20 años y por las promesas de continuar las políticas de Lula, el presidente más popular del país en décadas.

La ventaja de Rousseff sobre Serra ha aumentado desde el comienzo este mes de emotivos anuncios de campaña en televisión que la han ligado estrechamente a Lula.

Los anuncios dieron a muchos votantes su primera mirada en profundidad acerca de Rousseff, que era poco conocida por el público brasileño apenas un par de meses atrás.

La encuesta muestra ahora que la candidata del partido gobernante obtendría el 59% de los votos válidos una vez que se descarten los sufragios en blanco o no válidos.

En Minas Gerais, considerado un estado clave y hogar del segundo mayor electorado del país, Rousseff cuenta con un arrasador 51% de intención de voto, en comparación al 25% de Serra, según el sondeo.

La ex ministra de Medio Ambiente Marina Silva, candidata del partido Verde, obtuvo 7% de intención de voto, comparado al 8% en la última encuesta.

No se espera que ni Rousseff ni Serra rompan con las políticas favorables al mercado que han dado a Brasil la estabilidad económica de las últimas décadas y lo hicieron favorito para los inversionistas.

Pero ambos son partidarios de una mano firme en la economía y Rousseff quiere fortalecer a las compañías estatales en las industrias del petróleo, energía y finanzas.

Para realizar la encuesta, Ibope consultó a 2.506 personas y su estudio tiene un margen de error de más/menos 2 puntos porcentuales.