Brasilia. Revelaciones sobre un aumento en la riqueza personal del influyente jefe de gabinete del gobierno brasileño probablemente no le cuesten el puesto, pero podrían arrastrarse y convertirse en un gran dolor de cabeza para la presidenta Dilma Rousseff.

Aunque no hay evidencias de una mala actuación por parte de Antonio Palocci, él es el ministro de más alto perfil en ser manchado por un escándalo desde que Rousseff asumió su mandato el 1 de enero.

Parlamentarios de oposición han reaccionado a un artículo de prensa publicado este domingo 15 de mayo por el periódico local Folha de Sao Paulo, que detalló un aumento de 20 veces en el patrimonio de Palocci, un favorito de Wall Street y un gestor de política económica clave en el gobierno de Rousseff.

El artículo no acusó de crimen alguno al ministro, quien asegura que el dinero fue ganado legítimamente a través de la empresa de consultoría económica que administró mientras trabajaba como diputado federal entre el 2006 y el 2010.

Sin embargo, fue suficiente para dar pie a llamados de la oposición para que Palocci, quien renunció a su cargo de ministro de Hacienda por otro escándalo a comienzos del 2006, revele los detalles completos sobre los clientes de la consultoría para probar que no usó a la compañía para ejercer tráfico de influencias.

El fiscal general público del país dijo el martes que debería mantenerse un "ojo cuidadoso" sobre el patrimonio de Palocci, pero no ha lanzado una investigación.

Las actuales acusaciones no parecen lo suficientemente fuertes como para minar seriamente a Palocci o costarle su empleo, pero los mercados financieros podrían ser golpeados si surge alguna prueba de una malversación financiera.

Palocci, de 50 años, es considerado la voz más enérgica de la ortodoxia económica en el gabinete de Rousseff. Ha abogado por una política monetaria y fiscal más dura para contener la alta inflación que ha amenazado a la pujante economía de Brasil este año.

"Necesitarán escarbar más tierra. La tierra que encontraron no es tan mala", dijo David Fleischer, un profesor de política de la Universidad de Brasilia.

Incluso si las acusaciones no van a ninguna parte, son un regreso no deseado del fantasma del escándalo que rodea a Palocci desde su ignominiosa renuncia durante el gobierno anterior, encabezado por el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

La distracción de un escándalo podría retrasar aún más la agenda de reformas de Rousseff en el congreso, que incluye una reformulación del sistema tributario y una ley crucial para determinar cómo se repartirán los ingresos de la explotación de enormes reservas de petróleo.

Llamados a divulgar nombres. Los partidos de oposición, que aún no le han asestado un gran golpe a Rousseff desde que asumió, han pedido a las autoridades impositivas información sobre las operaciones de la consultoría de Palocci y han solicitado al ministro que divulgue las identidades de sus clientes.

El fiscal general público del país dijo el martes que debería mantenerse un "ojo cuidadoso" sobre el patrimonio de Palocci, pero no ha lanzado una investigación.

Según la ley brasileña, los parlamentarios son autorizados a lucrar a partir de sus negocios privados mientras sirven en el Congreso.

La oficina de Palocci emitió un comunicado el martes, en el que destacó que 273 diputados y senadores brasileños en ejercicio están involucrados en actividades comerciales y que muchos ex ministros han llegado a ganar altos salarios en el sector privado.

"Haber pasado por el Ministerio de Hacienda, el Bndes (Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social) o el Banco Central da una experiencia única que ofrece un enorme valor de mercado a estos profesionales", dijo Palocci en el comunicado.

El funcionario sostuvo que su ganancia está totalmente documentada en su declaración de impuestos y que había tomado todas las medidas para evitar conflictos de intereses.

Acuerdos de confidencialidad con los clientes le impiden divulgar sus identidades, aseguró su oficina.

"Si fuera a la corte, un juez podría obligar a eso (la divulgación de las identidades) pero no estoy seguro de que lleguen a ese punto", sostuvo Fleischer.

Folha informó que la consultoría de Palocci compró dos propiedades por un total de cerca de 7,5 millones de reales (US$4,6 millones), incluyendo un departamento de lujo en Sao Paulo.

Según el periódico, el patrimonio neto declarado por Palocci en el 2006 era de alrededor de US$227.000.

Palocci, un ex trotskista que fue el rostro de la austeridad económica durante el primer mandato de Lula, cayó por un escándalo de sexo y soborno en el que el testigo clave fue un joven conserje.

Desde hace tiempo ha sido considerado un posible sucesor de Lula.