Copenhague. El Parlamento danés aprobó este martes un plan para prevenir el extremismo y ayudar a reintegrar a los fundamentalistas islámicos que regresan a este país nórdico tras combatir en Siria o en Irak.

El plan, aprobado por todos los partidos salvo el rojiverde Lista Unitaria, incluye una partida de 60,9 millones de coronas danesas (unos 8 millones de euros), de los que la mayor parte va destinada a medidas de prevención.

Entre las iniciativas acordadas figuran la creación de un centro para acoger a ex combatientes, en los que se les ofrecerá asistencia social y psicológica, y una línea directa para que familiares y amigos puedan contactar con las autoridades en caso de sospechas de que una persona corra el riesgo de entrar en un grupo extremista.

También se destinan más medios para que los servicios de inteligencia puedan aumentar la vigilancia en internet, aunque se ha excluido la posibilidad de que imanes residentes en Dinamarca colaboren activamente con las autoridades.

El gobierno de centroizquierda danés presentó además una proposición de ley que permitirá retirar el pasaporte a quienes quieran viajar a países como Siria a combatir con grupos fundamentalistas islámicos.

Dinamarca, que forma parte de la coalición internacional dirigida por EE.UU. en Irak, ha sido objeto de varios intentos de atentado en los últimos años tras la publicación en septiembre de 2005 de doce caricaturas de Mahoma en el diario "Jyllands-Posten".

La serie de viñetas causó meses después una crisis internacional, que incluyó ataques a legaciones diplomáticas danesas en el extranjero y un boicot comercial a productos del país nórdico.