El diplomático iraní –sospechoso de haber dejado un artefacto explosivo sin detonador en las cercanías de la nueva embajada israelí en las cercanías del World Trade Center- abandonó Uruguay hace dos semanas luego de una advertencia informal del gobierno uruguayo.

La información, que fue difundida este jueves por el diario Haaretz de Jerusalén, puso en una situación incómoda a la administración de José Mujica.

Según dijo a El Observador una fuente oficial uruguaya y otra cercana a la comunidad judía en el Uruguay, el diplomático iraní fue visto pasar por el servicio de inteligencia de Israel (Mossad) en Montevideo pocos minutos antes de que fuera detectado el aparato explosivo sin detonador.

El gobierno –que ante los periodistas ha optado por el silencio- desmiente dos elementos del relato de Haaretz: que las cámaras de seguridad tengan filmado al funcionario iraní y que se lo haya expulsado, algo que en términos diplomáticos es la sanción más extrema que se puede aplicar a un diplomático.

Pero si bien es cierto que el gobierno no expulsó formalmente al iraní, es real que en los hechos por una gestión de la Cancillería el funcionario abandonó el país.

Luego de la advertencia del Mossad, la embajada de Israel le pidió al canciller Luis Almagro que expulsara al diplomático. La cancillería aceptó, pero no efectuó el pedido por la vía formal. Se comunicó con la embajada de Irán en Montevideo y ellos aceptaron sacarlo del país.

Pero la participación del diplomático en la colocación del explosivo -algo que no está claro que sea un delito porque en los hechos no explotó ni podía hacerlo por la falta de un detonador- no es el único elemento por el que decidieron sacarlo del país. El funcionario había realizado otras actividades sospechosas, dijeron las fuentes consultadas por El Observador.

Después de 15 horas de conocida la noticia por el diario Haaretz, el gobierno se ha mantenido en silencio. Incluso el presidente José Mujica, afecto a realizar comentarios a la prensa sobre todos los temas, prefirió el silencio. "No voy a hacer ninguna declaración", dijo el mandatario según declaraciones que cita Montevideo Portal.

Al ser consultado por El Observador, el canciller Luis Almagro -de viaje en Paraguay- también decidió no contestar. Lo mismo sucedió con el subsecretario de Relaciones Exteriores, Luis Porto.