-Se comenta que los ambientalistas dicen no a todo, ¿es así?

-Nosotros lo que hemos dicho es: no a tu negocio subsidiado criminal. Como es lo de Pascua Lama, la crisis del salmón y la explotación del litio sin regulación de acuerdos sociales con las comunidades.

-¿Te ha tocado vivir con la caricatura del medioambientalista de la clase alta que pelea por los derechos de las ballenas, pero no toma atención los derechos sociales?

-Sí, claro, es una situación muy graciosa. Hace algunos años me tocó asistir a una cena con la gente del proyecto hidroeléctrico Hidroaysén. Yo sentado en la mesa del lado mientras Sebastián Piñera, quien era presidente, daba un discurso a favor de dicho proyecto. Yo le decía les fue bien escribiéndole el discurso al presidente... No te toman en serio hasta que explotan los conflictos sociales provocados por la sobreexplotación.

-¿No reciben aportes de empresas, entonces?

-Nos financiamos única y exclusivamente con aporte de ciudadanos de todo el mundo y en Chile también. Tenemos más de 25 mil socios que donan mes a mes.

-Porque muchas ONG que viven de subsidios terminan respondiendo a la agenda del financista.

-Así es, en muchos casos se presta para perversiones. Como dice el dicho: el que pone la plata pone la música.

-Entonces, el no estar sujeto a sponsor te da la libertad de ser independiente y no estar sujeto a perder financiamientos con tus declaraciones.

-Claro. Nosotros somos absolutamente independientes en todo lo que abarca esa palabra en Chile.

-Te da la posibilidad de denunciar con libertad.

-Así es, porque ya estamos hartos de chantas, de soluciones en la medida de lo posible. El mundo político en Chile ofrece un circo permanente si lo contrastas con el criterio común de las personas que tienen y padecen problemáticas a las cuales no ven una solución clara.

-Los candidatos a la presidencia de Chile, ¿cómo han tomado el tema medioambiental?

-No está, no es un discurso articulante para ellos. Ni sociólogos o periodistas se han pronunciado con claridad. Uno se esperaría eso de los que vienen del mundo empresarial, que ven a la sociedad a través de una planilla. Nadie por ejemplo ha levantado ciertas demandas gravitantes como las reivindicaciones de derecho humano al agua. Solo Alberto Mayol ha puesto un ojo al tema, pero sin mayores detalles.

-¿Hay improvisación en el tema de los informes medioambientales en las grandes empresas?

-Solo un ejemplo: el encargado del tema medioambiental en Pascua Lama (proyecto minero de la empresa Barrick Gold) era un ex carabinero.

-La gestión del Estado en la protección del medio ambiente ha sido…

-Cobarde, en especial la gestión del ministro Pablo Badenier (periodo de Michelle Bachelet, ex generalísimo de la campaña de la candidata Carolina Goic). Fue vergonzosa en lo que se refiere a la ley de glaciares, donde la corte suprema le dice que ese proyecto era peor a lo que ya había.

-La leyenda cuenta que dicho proyecto de ley lo escribieron las mineras.

-Yo creo que sí. Con personas tan ineficientes como ese ministro de Medio Ambiente uno llegó a tener dudas de las cercanías o influencias que tenía la gran minería. Es cosa de revisar la ley del lobby para ese proyecto y ver que las reuniones fueron enormes.

-Nuestro ministerio de Medio Ambiente ¿responde a intereses ciudadanos o corporativos?

-Yo me quedo con la idea de que las personas que quedan en el Ministerio trabajan ahí siempre y cuando sean complacientes con la agenda del ministerio de Hacienda y Economía. Si el foco es la reactivación económica, entonces primero se ordena el tema económico y después vemos qué podemos proteger.

Candidatos

-Sebastián Piñera se postula por segunda vez a la presidencia. Ya tuvo una oportunidad en temas ambientales. ¿Le crees a sus propuestas para dicho tema ahora?

-Yo no le creo nada y le creo menos al resto de su coalición. Durante su gobierno se perpetúo la corrupción de forma legal en la explotación de recursos naturales. Lo que hizo fue ayudar a colapsar conflictos sociales que ya existían y privilegió intereses corporativos para su coalición.

-¿Falló entonces en su gestión previa?

-Es evidente que hubo actividades delincuenciales en el gobierno de Sebastián Piñera. No atreverse a ponerle el sello de muerto a un proyecto como Hidroaysen fue un ejercicio de cobardía.

-¿Qué te parece la agenda de Alejandro Guillier en temas de protección ambiental?

-No las conozco, a pesar que es senador por la Segunda Región, una zona de base minera. No le he escuchado ninguna propuesta de ese tipo a lo problemas que puedan afectar a dichas comunidades.

-¿Y Carolina Goic?

-Ella es senadora por una región que está invadida por salmoneras y no ha emitido ninguna declaración sobre el tema.

-El Frente Amplio debería venir entonces a ser más cercano a temas de protección de medio ambiente, ¿o no?

-He visto poco ahí. Por ejemplo, la inclusión del movimiento ciclista, que es una de las agrupaciones más importantes hoy por hoy en Chile. Hay un idea si de reivindicación medioambiental básica se trata, pero no hay una visión programática que haga sentido.

-Alberto Mayol quizás ha intentado dar diagnósticos.

-Es que ese es el tema: ofrece muchos diagnósticos. Mayol nos dice: tú no entiendes nada; yo miró sus propuestas y tampoco lo entiendo. Podría ser un poco más claro.

-Quedan al debe.

-Quedan todos al debe del cómo vamos a resolver el problema de la energía en cuanto a residuos, su generación o la ley de pesca, donde hubo un atisbo de Guillier, pero luego anduvo reculando. Mucho diagnóstico, pero no mucha claridad sobre cómo solucionar los temas sociales-medioambientales de fondo.