¿Cuál es el escenario político-económico en que estamos inmersos y, de qué manera éste afectará las relaciones laborales del corriente año?

Este fue el leit motiv del simposio organizado por Prolugus en la capital argentina, y que tuvo como oradores a importantes analistas como Bernardo Kosacoff, director de la Cepal en ese país, quien pronosticó que “el país crecerá en el orden del 4,5% a 5%", aunque advirtió que "si bien el sector comercial tiene ahorros muy fuertes en dólares, el sector público precisa pesos”.

Este dato fue compartido por el resto de los panelistas, entre los que destaca Luis Tonelli, director de Ciencias Políticas de la Universidad de Buenos Aaires (UBA), quien subió la apuesta afirmando que habrá “crecimiento con inflación y conflictividad administrada”.

Tal es así que Héctor Recalde, asesor legal de la CGT y diputado por el FPV, complementó subrayando que hay un aumento de los convenios colectivos con escasa conflictividad: “el caso de los subtes y Kraft Foods, no tienen nada que ver con los convenios colectivos”, señaló el diputado.

Del mismo modo, y a modo de sugerencia, Noemí Rial, viceministra de Trabajo, argumentó que “los sindicatos y las empresas necesitan un nuevo estilo de comunicación con los trabajadores”.

¿Y qué hay del pluralismo y la fragmentación sindical? Según Recalde, “la corte, que es independiente del poder político, no busca el pluralismo sindical, sino que en vistas de mitigar la conflictividad intersindical, busca sindicatos fuertes son pluralismo interno”.

En ese sentido, Héctor García, representante legal de la CTA, lo complementó afirmando que “la desorganización genera conflictos intra e intersindicales. Debemos aspirar a soluciones conciliatorias y arbitrales, no judiciales”.

No obstante ello, Héctor García, hizo una notoria defensa de la libertad sindical y democrática, afirmando que “la representatividad empieza de abajo hacia arriba, dado que es inconstitucional el monopolio sindical”, algo que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) cuestiona.

García llamó además a “ratificar convenios internacionales, muchos de los que se entroncan con el Indec, organismo discutido por la CTA”.

En cuanto a las negociaciones colectivas, Caballero manifestó que “hay una notoria revitalización del rol del convenio colectivo e impacto en la estructura de remuneraciones a nivel de empresa. Este fenónemo se objetiva en un tratamiento remunerativo diferenciado entre personal dentro y fuera de convenio".