El Cairo. La campaña en internet a favor de una reforma política en Egipto está perdiendo fuerza debido a que los grupos de oposición no consiguen que las críticas en la web se transformen en un movimiento importante capaz de desafiar a las autoridades.

Los llamados para realizar un cambio constitucional por parte del candidato a la presidencia Mohamed ElBaradei, ex director del Organismo Internacional de Energía Atómica (IAEA por sus siglas en inglés), lograron reunir un cuarto de millón de seguidores en Facebook este año, pero la campaña parece haber fracasado.

La red social es uno de los sitios en internet usados como plataforma pública para las voces disidentes en Egipto, donde grupos a favor de los derechos humanos afirman que la Ley de Emergencia, en vigor desde 1981, se ha estado utilizando para silenciar las críticas al presidente Hosni Mubarak, de 82 años, y a su Partido Nacional Democrático.

Los analistas dudan que la disidencia online pueda provocar cambios reales sin el respaldo de un líder de oposición popular o de un movimiento disidente unificado.

"Se están produciendo huelgas (laborales) reales, pero ¿ha conseguido la oposición organizada interactuar en ellas o no? Desafortunadamente, tengo que decir que la actuación de la oposición es deprimente", dijo el bloguero Hossam Hamalawy.

Algunos aseguran que la campaña en Facebook ayudó a impulsar las protestas de 2008 contra la subida de los precios y reducción de salarios, que llevó a un enfrentamiento con la policía en la localidad de Mahalla el Kubra. Pero Hamalawy cree que internet no fue el catalizador.

"Fue la gente real, no conectada a Facebook la que se amotinó (...) en Mahalla", sostuvo. "Internet simplemente puede proporcionar una plataforma de solidaridad con el movimiento de la calle", agregó.

Oposición dispersa. En Irán, las redes sociales como Twitter ayudaron a congregar en el 2009 grandes masas de disidentes en las calles tras unas polémicas elecciones presidenciales.

Sin embargo, no parece que este escenario vaya a repetirse en Egipto de cara a las elecciones parlamentarias del próximo 28 de noviembre o de las presidenciales de 2011.

"Estos movimientos juveniles no están asociados a ningún partido oficial", dijo Sarah Hassan, analista regional en IHS Global Insight.

Tras la publicidad inicial en los medios sobre sus exigencias en favor de la democracia, ElBaradei ha intentado huir de las cámaras en los últimos meses.

"Voté online por ElBaradei en su sitio en internet", dijo Faris Hassanein, diseñador gráfico de 27 años. "También diseñé pósters, pero luego él no hizo nada durante un tiempo, y perdí interés", agregó.

El principal movimiento de oposición, la proscrita Hermandad Musulmana, afronta fuertes restricciones. La policía suele detener a sus miembros sin cargos y por largos períodos.

Sin enfrentarse abiertamente al Estado, el grupo utiliza internet para promover su grito de guerra "el Islam es la solución", pese a la prohibición de sus candidatos a las elecciones.

Muchos miembros de la Hermandad son jóvenes y estudiantes, dijo el analista político Nabil Abdel Fattah. "Son las personas que usan más estas nuevas herramientas (tecnología)", dijo.

En una nación árabe de 79 millones de habitantes, donde cerca de una cuarta parte tiene entre 18 y 29 años, los partidarios del gobierno también han entrado al mundo online.

Patrocinan decenas de sitios en internet con el respaldo de Gamal Mubarak, hijo del presidente, señalado como el futuro mandatario si su padre no busca la reelección el próximo año.

Ofensiva de seguridad. El gobierno ha dicho que dejará que grupos de derechos egipcios supervisen las elecciones parlamentarias, pero ha prohibido el ingreso de observadores extranjeros. El proceso electoral es justo y la libertad de expresión existe, incluida la online, dice.

Sólo hasta cierto punto, responden los críticos.

"No bloquean los sitios en internet, pero los siguen muy de cerca", dijo Ahmed Zidan, de 23 años, editor del sitio Juventud de Oriente Medio, señalando que Egipto aparece cada año en los "Enemigos de internet", un informe de Reporteros Sin Fronteras.

Este mes, Egipto liberó a Kareem Amer, un bloguero que cumplió una pena de cuatro años de prisión por criticar al presidente y al Islam.

Internet sigue estando limitado a unos pocos en Egipto, dice el analista Abdel Fattah. Más del 30% de la población es analfabeta y, de acuerdo con un informe del Banco Mundial publicado en 2008, sólo el 16% usa internet.

Pero muchos jóvenes todavía hacen clic en sus computadoras con la esperanza de provocar una reforma.

"Estamos bajo la ley de emergencia, por supuesto que las personas tienen que tener miedo", dijo Zidan, que ayudó a formar un grupo de Facebook instando a la liberación de Amer, el bloguero.

"Internet es la manera que hay para dar a conocer la molestia que no se puede expresar en la calle", concluyó.