La Habana. El anuncio de que Cuba liberará a medio centenar de presos políticos vería su primer efecto este jueves si el disidente Guillermo Fariñas levanta su huelga de hambre de más de cuatro meses, entre augurios de que llevará a mejores lazos con Estados Unidos y la Unión Europea.

La Iglesia Católica afirmó que Cuba liberará en los próximos meses a 52 disidentes encarcelados desde marzo de 2003, en el paso más contundente del presidente Raúl Castro para frenar críticas sobre la situación de los derechos humanos en la isla del gobierno comunista.

Autoridades eclesiásticas, al informar la decisión a través de un comunicado, dijeron este miércoles que "en breve" sería concretada la excarcelación de los primeros cinco presos, pero hasta este jueves en horas de la mañana no había información de que se hubiese concretado ni detalles sobre nombres.

Pero sólo con el anuncio, familiares de Fariñas dijeron a Reuters que el cubano -cuyo caso ha sido emblemático por su firme reclamo en busca de la liberación de 25 presos enfermos- está dispuesto a deponer su huelga tras cumplir este jueves 135 días sin ingerir alimentos.

"Miembros de un grupo disidente viaja hoy (jueves) acá a Santa Clara para leerle y que firme un comunicado, al parecer, para deponer su huelga", dijo un familiar cercano por teléfono desde un hospital público en Santa Clara, 270 kilómetros al este de La Habana.

El psicólogo de 48 años está muy debilitado y corre peligro de muerte, advirtió el fin de semana el gobierno cubano que lo considera un mercenario a sueldo de su enemigo Estados Unidos.

Fariñas emprendió su huelga el 24 de febrero tras la muerte del preso político Orlando Zapata luego de 85 días de ayuno en reclamo de mejores condiciones carcelarias, un caso que levantó críticas internacionales, especialmente de Estados Unidos y la Unión Europea, sobre la situación de los derechos humanos.