Buenos Aires. El Gobierno argentino está luchando para que el Congreso apruebe una ley de matrimonio homosexual, con el objetivo de posicionarse como la opción de centro izquierda de cara a las elecciones presidenciales de 2011 y quitarle brillo a propuestas de la oposición.

El Senado votará la próxima semana sobre el matrimonio homosexual, que le daría a parejas gay el derecho a adoptar. Si la medida es aprobada, Argentina será uno de los pocos países del mundo que tiene una legislación semejante.

Si opositores y grupos religiosos logran frenar esta ley, ya el Gobierno igualmente habría logrado con el debate alejar la atención de algunas propuestas de la oposición que tienen un elevado consenso público y podrían convertirse en un dolor de cabeza para la presidenta Cristina Fernández, entre ellas un fuerte aumento en las pensiones.

"Les permite siempre estar en el centro de la escena", señaló el sociólogo y encuestador Roberto Bacman.

"Quieren mostrar que la verdadera centro-izquierda está allí y esto obliga al resto de la oposición a armar opciones de centro-derecha para las elecciones nacionales que vienen", agregó.

Fernández y su marido y predecesor, Néstor Kirchner, describieron el matrimonio gay como una cuestión de derechos humanos, un tema que los ayudó a ganar el apoyo de votantes de clase media y expandir su base más allá de la población de bajos recursos.

"Tengo una absoluta tranquilidad de conciencia de haber votado a favor del matrimonio igualitario, de haber votado a favor de la igualdad de derechos", dijo a periodistas Kirchner, actualmente diputado y líder del partido peronista.

El impulso al matrimonio homosexual trasciende las líneas partidarias y ayuda a posicionar a Fernández y Kirchner como la opción de izquierda más viable a medida que se acercan las elecciones presidenciales de octubre de 2011, donde se espera que el ex mandatario se presente como candidato.

Apuesta presidencial. Fernández perdió la mayoría en el Congreso el año pasado, cuando muchos votantes golpeados por la crisis económica castigaron a los Kirchner por su duro estilo de confrontación, que tuvo su punto más álgido durante una larga revuelta impositiva del sector agrario en 2008.

Muchos votantes de izquierda también expresaron molestia por el veto de Fernández a una ley para proteger los glaciares en áreas mineras.

Sin embargo, con la economía rebotando con fuerza este año, la aprobación pública de Fernández recuperó algo del terreno perdido. Y una eventual candidatura de Kirchner es respaldada por un tercio de los argentinos, de acuerdo a recientes encuestas de opinión.

La analista política Graciela Romer dijo que la campaña a favor del matrimonio gay busca quitar la atención de la alta inflación, que economistas privados estiman que será de entre 20% y 25% anual, lo que la vuelve una creciente preocupación entre la población.

"El Gobierno, en momentos cuando hay cuestiones económicas importantes que podrían llegar a comprometer su nivel de apoyo, tiende a lanzar este tipo de propuestas, que son altamente polémicas", dijo Romer.

"Esto pone a la oposición en una situación delicada, muchos legisladores de la oposición han votado a favor de esta propuesta oficial", agregó.

La Cámara baja del Congreso aprobó rápidamente en mayo la ley de matrimonio homosexual, pero una comisión del Senado rechazó la medida, que será votada la semana próxima.

Bacman dijo que una potencial alianza electoral entre los socialistas, la Coalición Cívica y el tradicional partido Unión Cívica Radical podría dañarse por diferencias sobre este tema.

Alcira Argumedo, una legisladora que representa al movimiento Proyecto Sur, dijo que el debate por el matrimonio gay debe ser entendido "en el contexto del debilitamiento que para ellos había significado la derrota de junio de 2009".

"(Los Kirchner) se manejan muchísimo con encuestas de opinión. Cuando vieron que había una proporción bastante significativa de la población que veía bien al matrimonio gay, allí lo apoyaron", dijo.