La Paz. La Central Obrera Boliviana (COB) rechazó este viernes una oferta salarial mejorada y llamó a nuevas protestas la próxima semana, acrecentando la presión que ya soportaba el gobierno de Evo Morales por huelgas de médicos y maestros, bloqueos y una inminente marcha indígena.

Las protestas podrían desembocar antes de fin de mes en una huelga general por tiempo indefinido, dijo la COB al rechazar la propuesta gubernamental de subir el salario mínimo en 18%, tres puntos más que la oferta inicial, y los sueldos públicos en un 7,0%.

La inflación minorista acumulada en el 2011 fue del 6,9%.

Con la nueva oferta, el salario mínimo nacional subiría a unos US$142 mensuales.

"El ampliado (reunión nacional) de dirigentes sindicales resolvió rechazar esta oferta, por insuficiente, y llamar a nuevas movilizaciones empezando por dos días de marchas la próxima semana", dijo a reporteros el líder de la COB, Juan Carlos Trujillo.

Añadió que "se ha resuelto también preparar una huelga general indefinida, hasta que el gobierno acepte considerar la demanda salarial en base a una 'canasta familiar'" fijada por el ente sindical en el equivalente de unos US$1.200 mensuales para una familia de cinco miembros.

El ministro de Trabajo, Daniel Santalla, dijo que estaba sorprendido por la decisión sindical, que sobrevino cuando estaba abierto todavía un diálogo entre ambas partes.

"En vez de responder a nuestra propuesta, decretan nuevas medidas de presión, pero aún así como gobierno vamos a insistir en el diálogo", declaró.

La actual tensión entre el gobierno y los sindicatos arrancó el 11 de abril con una huelga nacional de escaso impacto en la producción pero que paralizó a las principales ciudades con marchas.

Paralelamente a las movilizaciones convocadas por la COB, los médicos y empleados de los servicios públicos de salud completaban casi un mes de huelga, incluidos ayunos voluntarios y marchas, en rechazo a un decreto que los obliga a trabajar ocho horas diarias, dos más que lo tradicional.

Dirigentes de los maestros urbanos de tres de los nueve departamentos, incluidos los de La Paz, cumplían también más de una semana de huelgas de hambre en demanda de un aumento salarial en línea con la "canasta familiar" de la COB.

A este cuadro se incorporarán grupos indígenas amazónicos que, aunque divididos, ratificaron que iniciarán el 25 de abril una nueva marcha de rechazo a la construcción de una carretera por un parque nacional en el centro del país.

El gobierno, que tiene su mayor respaldo entre los indígenas aymaras y quechuas del occidente, anuló recientemente el contrato de esa obra, valorada en US$420 millones financiados en gran parte por Brasil, pero los amazónicos exigen la cancelación definitiva del plan, que Morales defiende a rajatabla.

En un conflicto separado, los propietarios del transporte público de La Paz cumplían este viernes un segundo día de bloqueos callejeros y amenazaban con una huelga la próxima semana, exigiendo que el alcalde deje sin efecto un severa ley de transporte local recién promulgada.