La Habana. Dos presos políticos cubanos se declararon en huelga de hambre para presionar al Gobierno por la excarcelación de 11 disidentes que se niegan a aceptar una oferta de libertad a cambio de marcharse al exilio, dijo este jueves una disidente.

El presidente Raúl Castro prometió el año pasado a la Iglesia Católica que liberaría a 52 opositores reclamados por Amnistía Internacional a condición de que se marchen de Cuba. Once que se niegan a exiliarse permanecen en la prisión.

Dos de ellos, Diosdado González y Pedro Argüelles, comenzaron el 1 de febrero una huelga de hambre en sus celdas. El 28 de enero había empezado un ayuno la esposa de Marrero, Alejandrina García.

"A medida que se vayan enterando pienso que hay dos o tres más que se puedan sumar y eso me preocupa", dijo Laura Pollán, líder del grupo de familiares de presos políticos Damas de Blanco, en una entrevista telefónica con Reuters.

Pollán agregó que podría unirse a la huelga José Daniel Ferrer, también del grupo de los 11, confinado, según su esposa, en una celda de castigo.

La Iglesia Católica dice que el gobierno le dio su palabra de liberar a los 52 disidentes arrestados desde el 2003.

"Pero hasta ahora no hay nada. Por eso es que Alejandrina ha llegado a un extremo de desesperación que se ha plantado", agregó Pollán.

Los últimos presos del grupo de los 52 fueron excarcelados en noviembre pasado.

Varios opositores cubanos han recurrido a la huelga de hambre como medida de protesta.

El preso político Orlando Zapata murió a comienzos de 2010 tras 86 días de ayuno para exigir mejores condiciones de detención, desatando una lluvia de críticas internacionales sobre el Gobierno cubano.

Tras su muerte otro disidente, Guillermo Fariñas, emprendió una huelga de hambre de más de cuatro meses que contribuyó a que el Gobierno acordara con la Iglesia las liberaciones de presos políticos.

Cuba dice que no tiene presos políticos y considera a los disidentes como mercenarios al servicio de Estados Unidos.

Dos docenas de presos comunes condenados por delitos como piratería o inmigración ilegal han sido excarcelados y enviados a España en el marco del mismo acuerdo con la Iglesia.

El Gobierno cubano ha dicho que las excarcelaciones son una decisión "soberana" y que no aceptará presiones ni chantajes.