El general Florencio Ruiz, único oficial de alto rango de la Policía Nacional implicado en el delito de rebelión por la sublevación policial, ocurrida en el Regimiento Quito el 30 de septiembre del 2010, fue absuelto de forma provisional por la jueza 10° de Garantías Penales, Carmen Baño.

La decisión fue adoptada por Baño, pese a que la Fiscalía emitió dictamen acusatorio contra Ruiz, en calidad de autor del delito. Igual resolución fue adoptada en favor de Marco Vinicio Zúñiga, Geovanny Fuentes Flores y Marco Soria.

Mientras, la jueza acogió el dictamen acusatorio, en calidad de autores del delito, para los capitanes de Policía: Paola Mafla Andrade y Eduardo López Cañizares y los sargentos: Pedro Angulo y Walter Guamán. También de los subtenientes: Andrés Solano, Jimmy Camisán; de los cabos: Víctor Soto y Carlos Fernández; y de los policías: Fausto Iza Pallo, Rovis Arroyo y Mayra Verdesoto.

Baño se abstuvo de pronunciarse respecto de los 32 policías que fueron beneficiarios de un dictamen abstentivo del fiscal que investigó el caso, Jorge Cano. Ello, considerando que la resolución respecto a estos casos pasó en consulta del fiscal de Pichincha, Marco Freire, a quien le corresponderá confirmar, revocar o reformar la decisión de su inferior.

Según la legislación vigente, el delito de rebelión es todo ataque o resistencia hecha con violencia o amenazas a empleados públicos. Si la rebelión fue cometida por muchas personas y a consecuencia de un concierto previo, quienes porten armas serán reprimidos con reclusión de tres a seis años.