Quito. El presidente de Ecuador, Rafael Correa, junto a más de 50 agrupaciones, dio inicio el sábado a la campaña electoral para promover sus posiciones políticas frente un referendo convocado por el oficialismo para reformar a la justicia y regular a los medios de comunicación del país.

Los ecuatorianos acudirán el 7 de mayo a las urnas para respaldar o rechazar un referendo constitucional que plantea un nuevo mecanismo de selección de jueces y la prohibición a los dueños de medios y banqueros a realizar inversiones fuera de su actividad.

En el mismo proceso electoral, la población también se pronunciará en una consulta popular sobre el trámite de una ley para crear un ente regulador que norme los contenidos de los medios en casos específicos, entre otros temas.

"Dejemos la amargura para aquellos que nacieron con cara de no (...) Trabajemos como si no tuviéramos ni un solo voto, las preguntas de la consulta son muy positivas para la Patria", dijo Correa en un acto público al sur de Quito, al pedir a la población que respalde el referendo.

El popular mandatario será el principal promotor del "Sí" durante la campaña electoral que concluirá el 4 de mayo. En las últimas semanas ha iniciado recorrido por varias provincias del país y ha intensificado sus planes sociales de ayuda a los sectores pobres, donde nace su amplia popularidad.

Correa estará apoyado por movimientos sociales, sectores de indígenas y campesinos, servidores públicos y agrupaciones de mujeres para promocionar el referendo, con el que asegura comenzará una nueva historia en la justicia de la nación.

El "Sí" se impondría con  51% para la firma Cedatos-Gallup y con un rango de entre  52% y 69%, según la empresa Santiago Pérez, que en el pasado trabajó con el gobierno.

Los sondeos fueron aplicados en febrero y marzo, respectivamente, con muestras a nivel nacional.La débil oposición, por su parte, no ha logrado agruparse para formar un frente único de rechazo al referendo del mandatario, aunque el hermano del presidente, Fabricio Correa, se perfila como uno de los principales opositores al llamado electoral oficial.

La campaña por el "No" también tendrá a ex aliados del presidente, como asambleístas y funcionarios, que en algunos casos fueron separados y en otros renunciaron por estar en desacuerdo con el contenido del referendo.

Los defensores del "No" realizaron concentraciones en algunos sitios de la ciudad, portando cárteles y banderas del país.

"Por lealtad, por compromiso, por convicción esta vez decimos 'No' a esta consulta", dijo Gustavo Larrea, uno de los ex colaboradores del presidente.

El mecanismo de selección de jueces ha despertado la crítica de varios sectores, que argumenta que el referendo será un medio para que el popular mandatario extienda su poderes a otros sectores clave del país como la justicia.

Al igual que la intención del mandatario de regular los contenidos de los medios de comunicación, a la que gremios periodísticos califican de una "ley mordaza".

En respuesta, Correa ha calificado a los medios y periodistas como "sicarios de tinta", argumentando que "dañan la honra de las personas".