Hasta fines de marzo de este año, la empresa Belotechs Group, con domicilio en Quito y $800 de capital, se especializaba en la comercialización de productos naturales para la salud, como té adelgazante o pastillas para el estrés. Pero los primeros días de abril el giro del negocio tomó otra dirección: la venta al por mayor y menor de armas.

El cambio radical se justificó en que es la representante nacional de una compañía norteamericana que busca fabricar armamento en Ecuador por un monto valorado en US$40 millones, de acuerdo con información proporcionada por comerciantes del ramo en América Latina.

El contexto es que el Ministerio de Defensa quiere convertir la fábrica de municiones Santa Bárbara en una productora de armamento de alta tecnología. Al momento negocia con la firma norteamericana Daniel Defense International la producción de 40 mil fusiles tipo M4, utilizados en las guerras de Afganistán e Irak, dentro de un convenio a largo plazo que puede incluir el desarrollo de otros productos tecnológicos militares.

Cautela en Ecuador. El proyecto se maneja con cautela en Ecuador, a diferencia de lo que sucede en otros países.

Entre el 12 y 15 de abril de este año se celebró la feria Latin America Aero Defense (LAAD 2011), la más importante de la región. Sucede cada dos años y su sede fue Río de Janeiro, Brasil. En un área de 42 mil metros cuadrados se presentaron 55 delegaciones oficiales y 600 expositores.

El proyecto no tiene un proceso sencillo: la instalación de una planta industrial militar requiere de permisos especiales emitidos por el Departamento de Estado y el Congreso de los Estados Unidos. Un trámite que puede llevar como mínimo dos años, si es que lo aprueban.

En el stand P50 de la feria estaba Daniel Defense International (con sede en Georgia, EE.UU.) exhibiendo un cartel que anunciaba un acuerdo con Ecuador para la coproducción de rifles tipo M4 en la empresa militar Santa Bárbara.

Características. Se trata de un fusil compacto de asalto, superior al M-16. Es fabricado en EE.UU., utiliza munición 5.56 (NATO), que alcanza una velocidad de 900 metros por segundo y una distancia efectiva de 600 metros. Tiene un cargador de polímero para 30 proyectiles.

Se dice que es un arma maniobrable en combate, fácil de usar en distancias cortas, eficaz para tácticas especializadas de combate urbano. Su peso es de apenas 3,1 kg. Posee un sistema de rieles que permiten adaptar todo tipo de accesorios como miras de combate, sistemas de láser, lanzagranadas, lámparas tácticas... Su precio de acuerdo con el mercado internacional es de US$2.999.

En el stand de la feria LAAD, Daniel Defense afianzó públicamente el acuerdo con Ecuador exhibiendo la munición fabricada en Santa Bárbara.

Ex funcionario de embajada de EE.UU. El representante de la empresa en esa muestra fue Paul Lemke, un oficial en servicio pasivo del Ejército americano que tiene conocimientos académicos de América Latina por sus estudios en Vandervilt University.

Su nombre es bien conocido en el país porque fue el jefe de la Sección del Ejército del Grupo Militar de la Embajada de Estados Unidos en Ecuador hasta diciembre del 2010.

De acuerdo con su hoja de vida, colgada en la web, Lemke –que ocupó ese cargo en la Embajada americana por 3 años y 7 meses– también fue agregado militar en Bolivia y hoy ocupa la Vicepresidencia de Desarrollo de Negocios y Asociación Estratégica de Defensa de Daniel Defense, productora del M4.

La empresa no está registrada en Ecuador, pero es representada por Belotechs Group que, según la Superintendencia de Compañías, se constituyó en el 2006. Su objeto social es la importación, exportación, distribución, compra y venta, elaboración e intermediación de productos e insumos medicinales farmacéuticos, naturales y suplementos.

En los registros del Servicio de Rentas Internas (SRI) consta que – el 30 de marzo de este año– Belotechs Group actualizó su RUC con su nuevo objeto social: la venta al por mayor y menor de equipos de uso militar.

La Corte Provincial de Justicia del Guayas registra que Belotech fue denunciada por estafa en el 2010 por Tianshi, que comercializa productos de salud a nivel regional como té antilipídico y reductor, calcio dietético o lecitina y que en Ecuador, debido a sus ventas, se registró como un depósito de mercancías.

Belotech es gerenciada por la rusa Svetlana Beliaeva. La empresa posee 2 direcciones en el norte de Quito. Su oficina principal está en el edificio La Previsora, torre B, uno de los centros de negocios más importantes de la capital. Allí está el cartel que se exhibió en la feria regional de Brasil y guarda partes de los componentes del M4.

Beliaeva explicó a EL UNIVERSO que entre Daniel Defense y el Ministerio de Defensa se firmó un memorando de entendimiento. Que el objetivo es la transferencia de tecnología –que va más allá de la fabricación de armas– y que la importación de maquinaria de última tecnología le permitirá producir, en el futuro, lo que quiera.

Sostuvo que se trata de una asociación en la que Santa Bárbara participará con el 51% de las acciones y Daniel Defense con el 49%, pero no especificó mayores detalles de esta unión, por ejemplo, si se trata de una nueva empresa de economía mixta o una figura similar.

Es renuente al hablar de temas bélicos y prefiere centrarse en el desarrollo tecnológico futuro de las fuerzas armadas. “Daniel Defense es una megaempresa tecnológica, no es grande de tamaño, pero sí tecnificada y en crecimiento. Por eso pensamos que podía darse esta unión y desarrollar para el mercado”.

Contó que fue ella quien se acercó a Daniel Defense en septiembre del 2010. El acuerdo con el Ministerio de Defensa empezó a gestarse desde octubre. “La decisión tomó tiempo, hubo que enseñar el producto y se compraron unos 30 primeros (fusiles)”.

Pero fuentes cercanas al proceso cuentan que esos fusiles se adquirieron a través de un sistema “Foreign Military Sales” (FMS) o ventas militares en el extranjero. Un programa para la transferencia de artículos de defensa, servicios y capacitación de EE.UU. a otros países autorizados. Permite obtener artículos y servicios pagando con fondos propios o proporcionados a través del gobierno de EE.UU.

Los fusiles –dijo– fueron chequeados en el país: “Observaron y compararon la calidad y se determinó el interés del proyecto. Los costos se reducirán hasta en un 30%”. El memorando de entendimiento se logró en los primeros días de abril. No hay fechas concretas para ejecutarlo ni el monto definitivo.

Beliaeva afirmó que mientras se concreta la transferencia de las tecnologías para la coproducción, un grupo de ecuatorianos viajará a EE.UU. a capacitarse, de esa manera, cuando todo esté instalado, se empezará a operar de inmediato. “Los equipos que producen las armas se llaman Centros CNC Vertical”, y pueden producir cualquier cosa, desde un tornillo hasta objetos muy sofisticados; son máquinas japonesas que producen con mucha precisión los equipos. Luego se puede producir lo que sea. Uno pone el programa y se encarga de producir las partes.

Ministro evita respuesta. El ministro de Defensa, Javier Ponce, fue consultado al respecto y delegó brindar una respuesta a José Luis Mieles Nevárez, subsecretario de Desarrollo del Ministerio.

Mieles respondió a través de un correo electrónico y se limitó a señalar que: “El Ministerio desde hace un tiempo atrás se encuentra desarrollando una política de fomento y desarrollo de la industria, y en particular de las empresas que se encuentran bajo la administración del sector defensa. El trabajo se ejecuta dentro de una política nacional de fomento productivo e impulso a todos los procesos de investigación y desarrollo tecnológico orientados por diversas instituciones del Estado. El objetivo del proceso es fomentar la inversión, el desarrollo de la tecnología y brindar impulso al empleo”.

Pero el proyecto no tiene un proceso sencillo: la instalación de una planta industrial militar requiere de permisos especiales emitidos por el Departamento de Estado y el Congreso de los Estados Unidos. Un trámite que puede llevar como mínimo dos años, si es que lo aprueban.

Además debe verificarse el desempeño laboral de los ejecutivos de las empresas. Paul Lemke dejó su cargo en la Embajada norteamericana en Ecuador apenas hace cinco meses. De acuerdo con la Ley Federal de Conflicto de Intereses y Ética y la Sección 201 del Código de Leyes de Estados Unidos, relacionado con el soborno de oficiales públicos y testigos, Lemke está impedido de actuar a nombre de Daniel Defense International.

La legislación (18 V.S.C. § 207) (2004) trata de poner reglas a los funcionarios públicos que buscan beneficios después de salir del gobierno. La ley dice que hay un sentido de “puerta giratoria” entre la industria y el gobierno. Por eso establece restricciones posempleo para quienes fueron funcionarios del poder Ejecutivo, ya que pueden influir en funcionarios o dar la apariencia de que está haciendo uso ilegal de sus conexiones.

El apartado 18 USC 207 (a) (2) prohíbe a los antiguos empleados del gobierno estadounidense representar ante otros gobiernos cuestiones que estaban bajo la responsabilidad oficial del exempleado, durante su último año de mandato. La prohibición tiene una duración de dos años. Lemke ha participado directamente en la asistencia militar a Ecuador y ha sido protagonista en la entrega de productos de defensa en el país.

Este diario trató de entrevistar a Lemke por más de dos semanas, sin respuesta. A partir de la próxima semana llegará a Quito para una feria que promueve el Ministerio de Defensa en el Círculo Militar.