Quito. Ecuador pidió el jueves protección para uno de sus ciudadanos que sobrevivió a la peor masacre registrada en México dentro de la violencia ligada al narcotráfico, en medio del "repudio" del gobierno de Quito por el hecho que ha conmocionado al país andino.

En un rancho en el norte de México fueron encontrados el martes 72 cuerpos acribillados a tiros, que presuntamente correspondían a personas de diferentes nacionalidades entre ellas ecuatorianos, en el considerado mayor hallazgo de cadáveres en un solo sitio en esa nación norteamericana.

El hecho fue denunciado a un puesto de marinos por un joven herido, quien fue identificado por Ecuador como uno de sus ciudadanos y quien está asilado en un hospital mexicano recibiendo atención.

La cancillería de Ecuador dijo en un comunicado que la cónsul del país en México habló telefónicamente con el sobreviviente, Luis Freddy Lala Pomavilla, quien le informó que en el grupo de migrantes había otro compatriota menor de edad.

"La Secretaría Nacional del Migrante (Senami) manifiesta su repudio frente a la masacre de los 72 migrantes en el estado mexicano de Tamaulipas", dijo la entidad estatal en un comunicado.

"El gobierno de Ecuador desplegó una serie de acciones que buscan garantizar la seguridad del compatriota sobreviviente de este hecho, así como, para prestar todo el apoyo y salvaguardar a sus familiares", agregó.

La Senami dijo que había solicitado incluir a los familiares del ecuatoriano en el programa de protección de víctimas y testigos, sin emitir mayores detalles sobre las acciones emprendidas.

Medios locales informaron que el sobreviviente del ataque salió hace más de un mes de un paupérrimo pueblo, ubicado en la provincia andina de Cañar, para llegar de manera ilegal a Estados Unidos, a través de un coyotero.

Autoridades dijeron que diplomáticos de varios países, entre ellos de Ecuador se trasladaron hasta la zona del ataque para formar parte de las investigaciones que se han iniciado sobre el hecho, en especial con la identificación de los cadáveres de 58 hombres y 14 mujeres.

Fuerzas de seguridad mexicanas buscaban a los responsables de la masacre en localidades de la región fronteriza de México con Estados Unidos.

Migrantes que buscan llegar a Estados Unidos son a menudo secuestrados y extorsionados por bandas del narcotráfico que operan en partes del norte de México y que buscan financiar sus actividades y reclutar sicarios.

Más de 28.000 personas han muerto por la violencia del narcotráfico desde que el presidente Felipe Calderón emprendió una guerra contra los cárteles tras asumir a finales del 2006.