El ex editor de Opinión del diario ecuatoriano El Universo, Emilio Palacio, afronta una nueva demanda penal de injurias.

Esta vez por unas declaraciones orales que hizo y no por un escrito de su autoría.

El gerente general de la compañía Televisión y Radio de Ecuador (EP RTVEcuador), Enrique Arosemena Robles, lo acusa de proferir injurias no calumniosas graves contra dos periodistas de la estación.

Él asegura que Palacio calificó de fascistas al reportero Gustavo Espinoza y al camarógrafo Carlos Domínguez el pasado 11 de julio, durante una rueda de prensa ofrecida en las instalaciones de este Diario.

Ese día la prensa fue convocada al auditorio de este periódico luego de que se emitiera la sentencia condenatoria contra el excolumnista, tres directivos y la C.A. El Universo, en el proceso de injurias calumniosas entablado por el presidente Rafael Correa.

En su denuncia, Arosemena recuerda que Palacio botó a Espinoza del lugar y asegura que lo hizo con una actitud “hostil y maliciosa”.

Refiere que aquel textualmente dijo: “Yo le pido que se retire, a los fascistas no les doy declaraciones”. Y: “Así es, los estoy botando, yo a los fascistas no les doy declaraciones”.

Arosemena manifiesta no aceptar el calificativo de fascistas que se profirió contra sus representados “por ser una falsa e insultante imputación”.

Además alega que Palacio ofendió a EP RTVEcuador al declarar, ese mismo día, que se trataba de una “maquinaria propagandista pagada por el gobierno para insultar” y no de un medio de prensa.

La demanda evoca el artículo 490 del Código Penal que tipifica las injurias no calumniosas graves. Subraya que estas son reprimidas con prisión de tres a seis meses y con una multa de seis a doce dólares americanos, según el artículo 491 de ese mismo cuerpo legal.

La denuncia fue presentada el pasado 11 de agosto y cayó en el Juzgado Tercero de lo Penal de la Corte del Guayas.

Palacio declaró ayer en Telerama que conoció de esta acción el viernes pasado, ante lo cual aseguró: “Espero estar físicamente preparado para estar tres años en la cárcel, espero que mi corazón, mi espíritu aguanten, porque creo que ese es mi destino final, no me cabe ninguna duda”.