Los ecuatorianos iniciaron ya, aunque restan poco más de siete meses, la carrera hacia las elecciones de febrero de 2013, en las que se elegirá al próximo presidente y la nueva integración de la Asamblea Nacional (parlamento unicameral), aunque la puja por la jefatura del Estado parece limitada a unos pocos nombres.

Los partidos y movimientos tienen hasta el 18 de agosto para inscribirse ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) si quieren participar de las elecciones del 17 de febrero, trámite que hasta esta semana únicamente habían cumplido nueve fuerzas.

Aún con mucho tiempo por delante y más allá de que no definió formalmente su candidatura, el presidente Rafael Correa parece tener allanado el camino hacia un nuevo mandato, por la alta popularidad que registra y hasta por la dispersión de la oposición.

El Movimiento Alianza Pais gobernante, el Partido Roldosista Ecuatoriano (PRE), el Movimiento Popular Democrático (MPD), la Sociedad Patriótica (PSP), Creo, el Partido Social Cristiano, Pachakutik, Ruptura y Avanza son las nueve fuerzas ya anotadas.

El mismo 18 de agosto, según anunció el CNE, este organismo revelará cuántas y qué fuerzas podrán pelear por la presidencia y por bancas de la Asamblea, aunque la oficialización de las candidaturas está prevista recién para mediados de noviembre.

Para inscribir a un movimiento o partido se debe presentar anticipadamente un total de 157.946 firmas, equivalentes a 1% de los votantes en Ecuador, de acuerdo con el padrón electoral registrado en 2009.

Hasta acá, los nombres de quienes pulsearán por el sillón principal del Palacio de Carondelet no pasan de especulaciones, porque hasta Correa -que tiene habilitada la reelección- juega a la indefinición.

Y eso que no parece posible que desatienda el 80% de imagen positiva que le dan las encuestas, las reformas a la Constitución que él mismo promovió y los cambios en la estructura socioeconómica que impulsó desde la jefatura del Estado.

En todo caso, la incógnita en las filas de la Alianza Pais es quien escoltará a Correa en la fórmula, porque su actual vice, Lenin Moreno, ya anunció que no será de la partida.

Fuera del oficialismo, hay al menos siete u ocho nombres que suenan para pelearle a Correa la jefatura del gobierno, y hasta existe la chance de que eventuales alianzas definan su postulante en internas abiertas o cerradas.

El artículo 94 del Código de la Democracia establece que “las candidatas o candidatos deberán ser seleccionados mediante elecciones primarias o procesos democráticos electorales internos, que garanticen la participación igualitaria entre hombres y mujeres aplicando los principios de paridad, alternabilidad, secuencialidad”.

Dos ex ministros de Correa, Alberto Acosta y Gustavo Larrea, distanciados del mandatario, amagan con ser candidatos por una posible coalición de izquierda que aspire a recoger los respaldos de los "desencantados" con la gestión.

En tanto, Pachakutik pretende en agosto anunciar un binomio que reúna a todas las fuerzas de izquierda.

A ese espacio podría aportar, también, Paco Moncayo, ex diputado, ex alcalde de Quito y militar de excelente imagen -héroe del corto enfrentamiento con Perú en 1995-, que no tiene partido propio pero sí buen diálogo con varias fuerzas.

Otro que hace movimientos como para ser candidato es el ex mandatario Lucio Gutiérez, quien, desde su partido, Sociedad Patriótica, y pese a ser derrocado en 2005, conserva un importante "voto duro" propio, sobre todo en clases populares, aunque también un alto grado de rechazo.

Una postulación casi segura, hasta por reiterada, será la del empresario Alvaro Noboa, uno de los hombres más ricos de Ecuador, que ya fue candidato cuatro veces. Ahora, revitalizado el Partido Renovador Institucional Acción Nacional (Prian), volverá a pelarle a Correa la primera magistratura.

No está claro qué hará el también ex presidente Abdalá Bucaram, "El Loco", que estuvo menos de un año en el gobierno y ahora está exiliado en Panamá. Como la ley electoral otorga inmunidad a los candidatos, algunos medios especulan con que podría oficializar sus aspiraciones.

Una última opción la representaría el banquero Guillermo Lasso, de buena imagen, presentado por algunas organizaciones como el modelo de "hombre exitoso" y de buen diálogo con Creo, que lo respaldaría. Hasta el Partido Social Cristiano podría sumarse si Lasso finalmente se postulara. Por ahora, el banquero está armando una estructura a base de gente joven.

Como novedad, en los comicios de febrero los escaños legislativos a definir serán 136, 12 más que los actuales 124, porque ocho provincias (Guayas, Pichincha, El Oro, Santo Domingo, Sucumbíos, Manabí, Imbabura y Los Ríos) incrementarán su representación.

Se sabe además que será instaurado el voto electrónico de manera experimental en cuatro grandes ciudades del país como Cuenca, Quito, Guayaquil y Portoviejo, con la idea de que entre 2017 y 2018 este mecanismo ya rija en todo el país.