Quito. “Los mismos que hoy contratan lobistas internacionales para demoler nuestra reputación a nivel mundial al no poder vencernos en los tribunales”, así identificó el presidente Rafael Correa a sus enemigos, a los que comparó con los adversarios de Eloy Alfaro, líder de la revolución liberal, quien murió arrastrado y quemado hace 100 años en Quito.

“Son los mismos que en los primeros días de nuestra revolución, al evidenciarse que no les temíamos ni podían controlarnos, intentaron también destruir, en bárbaras hogueras, la verdad, nuestro honor, incluso nuestras familias”, dijo el mandatario durante un acto en la base aérea de Taura, en la provincia del Guayas (oeste).

Manifestó que entre los enemigos de su proyecto político están “los mismos traidores a la patria” que hoy conspiran en el denominado Plan Revancha para provocar otro 30-S, como se conoce en el Ecuador a la sublevación e intento de golpe registrado el 30 de septiembre de 2010.

El gobernante mencionó a grupos que promovieron políticas de represión y tortura, los que se llevaron los ahorros en el feriado bancario y quienes “con silencio cómplice”, encubrieron ese atraco; aquellos que entregaron el país a los acreedores internacionales, regalaban el petróleo y obsecuentemente se sometían a los imperios.