La defensa del presidente Rafael Correa, dentro del juicio por injurias calumniosas que interpuso contra los directivos y el ex editor de Opinión de este diario y la Compañía Anónima El Universo, negó que este haya pedido la salida de Emilio Palacio de su cargo.

Palacio presentó su renuncia irrevocable a este medio a través de una carta que se hizo pública el fin de semana pasado.

“En ningún momento se va a perjudicar a ningún trabajador de Diario El Universo, ni se quiere la quiebra del Diario. En ningún momento Rafael Correa ha solicitado la renuncia de nadie. Lo que se ha pedido es que se rectifique y que se haga un periodismo honesto, que no tenga la intención ni la política de dañar el honor de nadie”, dijo este lunes Alembert Vera, uno de los abogados de Correa, en una entrevista con TC Televisión.

Vera respondió así a la misiva de Palacio, que dice: “Hoy está en peligro la fuente de empleo y sustento de alrededor de un millar de colaboradores de la institución y sus familias... Es mi criterio que el bienestar común, si de mí depende, no puede estar nunca por delante de garantías personales”.

“El presidente pide una rectificación al Diario y a sus directivos. Con eso, entiendo, se refiere a mi separación completa del Diario, no solo del cargo que se me encomendó como editor de Opinión, sino de mi rol como columnista, y de manera extensiva a cualquier otra intervención directa o indirecta en esta empresa periodística o a cualquier medio o empresa vinculada”, agrega el texto.

Vera insistió en que la renuncia de Palacio es parte de una “estrategia” de este medio para “crear una cortina de humo” alrededor de la audiencia final de juzgamiento del caso, que fue fijada para el 19 de julio.

“En esa audiencia se hará un debate jurídico del tema, se van a exhibir todas las pruebas”, refirió Vera, quien adelantó que mostrará el flujo de ingresos de Palacio antes y después del artículo de opinión ‘No a las mentiras’, que motivó el juicio.

Dicho texto se publicó el 6 de febrero de este año.

Los abogados de El Universo han cuestionado la providencia de la jueza temporal Mónica Encalada, en la que en tiempo récord se determinó la fecha de la audiencia y además se negaron las pruebas solicitadas por la defensa de los directivos.