Quito. El gobierno ecuatoriano hace lo posible por una solución viable al caso del fundador del portal WikiLeaks, Julian Assange, refugiado desde 2012 en la embajada de Ecuador en Londres, afirmó este jueves el canciller ecuatoriano, José Valencia.

"El Reino Unido ha tenido una posición constante. No creo que la flexibilidad dependa de una u otra situación. De nuestra parte estamos tratando de hacer lo posible para que el tema fluya y los entendimientos se puedan cristalizar", dijo Valencia a la Radio Pública.

"No es un tema fácil, es un tema complejo (...) la complejidad del tema viene dado de lo político", añadió.

Valencia explicó que existe una controversia jurídica entre Assange y Reino Unido, que acusa al activista de haber violado las condiciones de su libertad condicional bajo fianza en ese país al entrar a la embajada ecuatoriana en Londres.

El jefe de la diplomacia ecuatoriana apuntó que se trata de "una consideración importante" a tomar en cuenta en este caso.

El canciller ecuatoriano agregó que "no se puede fijar plazos, no se puede determinar cuándo podría ser resuelto" el caso Assange, ya que este tema no depende solo de Ecuador.

El canciller reiteró que una solución al caso debe tomar en cuenta las preocupaciones de las tres partes: el gobierno de Ecuador, el Reino Unido y Assange con sus abogados.

"No creemos que ninguna parte individualmente pueda tomar una decisión y señalar un camino para que todo este problema sea resuelto. Es un problema extremadamente complejo, con varias aristas", expuso Valencia.

El funcionario ecuatoriano destacó además que su país tiene que cuidar y proteger los derechos de Assange, como Estado que le brinda protección internacional.

Las declaraciones del canciller surgen después de que Assange, de 47 años, solicitó este miércoles al gobierno de Australia, su país de origen, que interceda en su nombre ante el temor de ser expulsado de la embajada ecuatoriana en Londres.

El ex programador informático y periodista se refugió en la embajada ecuatoriana para evitar ser extraditado a Suecia y ser interrogado por supuestos delitos sexuales cometidos en 2010.

En febrero pasado, un tribunal británico decidió mantener la orden de detención que pesa sobre Assange, por haber incumplido las órdenes de su fianza en la acusación de violación.

A su vez, en mayo de este año, la justicia sueca cerró el caso, al no poder avanzar en la investigación, aunque si Assange deja la embajada ecuatoriana sería arrestado por la policía británica.

El activista cree que el proceso en Suecia era parte de una maniobra para enviarle a Estados Unidos, donde podría ser juzgado por espionaje al publicar en el sitio WikiLeaks miles de documentos filtrados de información confidencial de ese país.

El canciller ecuatoriano agregó que "no se puede fijar plazos, no se puede determinar cuándo podría ser resuelto" el caso Assange, ya que este tema no depende solo de Ecuador.

"Quien exige y demanda que el Ecuador resuelva en la brevedad posible el caso, se olvida que tenemos 6 años con este problema a cuestas", expresó

"Se olvidan que otros cancilleres que ya estuvieron al frente de esta situación buscaron y trataron múltiples vías, y eso no fue factible, lo que quiere decir que no es solamente porque el Ecuador unilateralmente haga algo el tema se va a solucionar", subrayó.

Apuntó que un factor importante a considerar para solucionar el caso es la situación de Assange en su estadía de 6 años en la embajada ecuatoriana.

"Está (Assange) en un área de oficinas que no ofrece las condiciones para vivienda y seis años es tremendo, nosotros nos preocupamos por eso", apuntó el funcionario.

"En cuanto al asilo, Ecuador solo se concentra en los hechos reales, y como país asilante tiene algunas responsabilidades en el marco de derecho internacional y es lo que vamos a buscar que se atienda", señaló.

En diciembre pasado, el gobierno del presidente ecuatoriano, Lenín Moreno, otorgó a Assange la nacionalidad ecuatoriana y pidió a Reino Unido concederle estatus diplomático, pero la solicitud fue negada.

En enero de este año, Moreno consideró que "la vida del señor Julian Assange podría correr peligro y para nosotros eso sería terrible", por lo que reiteró la necesidad de encontrar una solución en conjunto con Reino Unido.

El presidente Moreno, quien ha señalado que el caso Assange es "una piedra en el zapato" para su país, añadió que el medio más adecuado para solucionar el tema "es una mediación".