Las organizaciones políticas ecuatorianas no solo se jugarán la Presidencia de la República o los puestos en la Asamblea en los comicios del próximo domingo. Este proceso también será el primer paso para determinar su permanencia en el escenario político ecuatoriano.

Y es que el artículo 327, numeral 3, del Código de la Democracia, establece que el Consejo Nacional Electoral (CNE) cancelará la inscripción de una organización política en los siguientes casos: si los partidos políticos no obtienen el 4% de los votos válidos en dos elecciones pluripersonales consecutivas a nivel nacional, o al menos tres representantes a la Asamblea Nacional, o el 8% de alcaldías, o un concejal en cada uno de al menos el 10% de los cantones del país.

Por eso, las agrupaciones políticas deberán cumplir con uno de los dos primeros requisitos en este proceso electoral para no ir condicionados a las elecciones pluripersonales del 2014, en la que se elegirán alcaldes, prefectos, concejales y presidentes de las Juntas Parroquiales.

Para el ex vocal del desaparecido Tribunal Supremo Electoral, Andrés León, esta clase de disposiciones obliga a las tiendas políticas a buscar candidatos que les den votos, más allá de lo ideológico y muchas veces sin experiencia. A su juicio, esas condiciones no deben ser tan complicadas porque causan daño al sistema político.

Sin embargo, en las organizaciones políticas este tema no forma parte del debate interno, aunque existe la idea de fortalecer sus estructuras para los comicios seccionales.

El presidente del Movimiento Popular Democrático, Luis Villacís, subraya que su partido tiene una adecuada organización y que por lo tanto cumplirá con el 4% del apoyo nacional. Especialmente por la alianza con varios grupos como Pachakutik, Montecristi Vive, Participación, la RED, que conforman la Coordinadora Plurinacional de las Izquierdas.

Pascual del Cioppo, director nacional del Partido Social Cristiano, señala que su agrupación históricamente siempre cumplió con ese requisito, por lo que no es un asunto de preocupación. Cuenta que ya trabajan en capacitación a futuros candidatos a concejales en temas como autonomías y descentralización, en el próximo proceso electoral.

Jorge Orellana, director de Sociedad Patriótica en Pichincha, puntualiza que su lista mantendrá su fortaleza y permanecerá de largo en el registro electoral.

Esta confianza también la tienen las agrupaciones políticas que participan por primera vez en un proceso electoral.

Rafael Dávila, dirigente de CREO, afirma que nadie del movimiento puso en agenda este tema, porque están seguros de que en estos comicios superarán el porcentaje establecido en la ley electoral. Cree que esta tienda política se fortalecerá en las elecciones del 2014.

Sebastián Ordóñez, coordinador nacional de SUMA, asegura que por el trabajo exhausto de la campaña este punto aún no es analizado. Pero, aunque este es un movimiento nuevo, no duda en obtener el 4% de aceptación y conseguir al menos tres legisladores, especialmente, por el respaldo con movimientos locales.

Francisco Cevallos, secretario de Ruptura, sostiene que este análisis es extemporáneo porque esta es su primera participación electoral. Puntualiza que está a la espera de los resultados de los comicios del domingo, en los que aspiran a tener aceptación para continuar con su proceso de fortalecimiento, con miras a la elección de autoridades locales.

Para directivos del Prian, este tema no es una preocupación, pues están seguros del apoyo que conseguirán en las próximas elecciones.

La misma confianza existe en el Partido Roldosista.

Del lado de Alianza PAIS, varios de sus candidatos expresaron que esta es la primera fuerza política, por su estructura y organización, por lo que el cumplimiento de estos requisitos se da por hecho.

Además, ya se planifica la participación en los comicios seccionales del 2014, en el que aspiran a conseguir la mayoría de alcaldías para, entre otras cosas, aplicar un nuevo eje de su propuesta de gobierno, que es la “Revolución Urbana”.

El CNE aclaró que no cuentan los resultados de los comicios del 2009, porque todo volvió a cero con la inscripción de los partidos en el 2012.