Quito. A ritmo de una mezcla de hip-hop y trova, con tímidos pasos de baile moderno y coreando a viva voz melodías que evocan la memoria de héroes locales, el presidente Rafael Correa busca convencer a los ecuatorianos para que nuevamente lo apoyen en las urnas.

Las cualidades artísticas del popular mandatario se mezclan con su pasión por la enseñanza académica, clave a la hora de exponer las complicadas reformas que someterá a referendo y a consulta el 7 de mayo, que buscan cambiar la justicia y regular la información que difunden los medios de comunicación.

Por la otra parte, sus opositores insisten en repetir por todos lados que lo que realmente busca Correa es ampliar su poder con el dominio del sistema judicial y limitar la libertad de expresión poniendo una especie de mordaza a los medios. Y, no son menos creativos a la hora de dirigir su campaña.

Vistieron las estatuas de los mismos héroes que Correa exalta con camisetas con el "No" y su propio hermano, Fabricio, difunde por una red social un video en donde le recuerda sus partidos de fútbol "con juego limpio y sin apoderarse de los árbitros".

Aunque captan la atención de la prensa, estos actos no hacen mella en la amplia base de apoyo a Correa, que se ha aprovechado del desencanto hacia los partidos tradicionales para ganarse el respaldo de clases bajas y medias.

"No estamos haciendo reformitas (...), estamos cambiando el sistema, estamos en la revolución ciudadana, el cambio en paz y democracia a través del voto popular". Rafael Correa.

Sondeo favorable. La firma Cedatos-Gallup Internacional reveló en un sondeo publicado este viernes 22 de abril que Correa obtendría una amplia victoria, con un respaldo promedio de un 61,7% a las 10 preguntas del referendo y la consulta popular.

El sondeo, aplicado el 20 de abril a unos 3.750 ecuatorianos y con un margen de error de +/- 5 por ciento, mostró además que el 84 por ciento de los encuestados desconoce el contenido de las preguntas planteadas por el mandatario.

Pero el desconocimiento de las preguntas parece no importar a los votantes (Conozca las claves del referéndum de Ecuador), que más bien se debaten entre el "Sí" a Correa y el "No" a Correa.

"No conozco nada de las preguntas, pero estoy de acuerdo con todo lo que está haciendo el presidente", dijo Nelly Flores, una ama de casa de 48 años.

Voto por el presidente. Analistas dicen que la mayoría de sus simpatizantes, quienes apoyan la millonaria inversión social y se identifican con su estilo directo, votarán a favor de las reformas por el hecho de que su líder respalda el proceso.

Una a una y recurriendo a situaciones cotidianas de ciudadanos comunes, Correa explica en sus múltiples apariciones a lo largo del país sus razones para la convocatoria.

"No estamos haciendo reformitas (...), estamos cambiando el sistema, estamos en la revolución ciudadana, el cambio en paz y democracia a través del voto popular", dijo Correa la semana pasada en una concentración ante dueños de taxis ejecutivos.

Con el referendo, el presidente busca cambiar el mecanismo de selección de los jueces, a quienes acusa de corrupción, a través de un ente de tres miembros que será el encargado de reestructurar el sistema judicial en un plazo de 18 meses.

"O cambiamos la justicia o no la cambiamos nunca", insistió el economista al señalar que más de 10.000 personas acusadas de delitos graves han obtenido su libertad.

Además quiere que la población apruebe el trámite de una ley para crear un ente regulador y normar contenidos de los medios de comunicación en casos específicos como violencia, entre otros temas espinosos para varios sectores.

Esta será la quinta ocasión en la que los ecuatorianos acudan a las urnas desde que Correa asumió el cargo en enero del 2007 con la promesa de instaurar el socialismo en el país.

"Esta vez no". En todos los comicios se ha impuesto cómodamente y en este venidero pareciera que se repetirá su victoria, tomando en cuenta que la oposición está aún más débil que en el pasado y no le han dado mucho resultado los actos llamativos para captar la atención de los votantes por el "No".

Fabricio Correa, hermano mayor del mandatario, recurrió a la red social Youtube para difundir propaganda en contra de las reformas judiciales. En un video simula un partido de fútbol -deporte muy popular entre los ecuatorianos- en el que le recuerda al actual presidente todos los enfrentamientos que de niños ganaban con juego limpio.

"Ahora que eres presi (presidente) eres dueño de la pelota, eres dueño de la cancha, no es bueno pues que te hagas dueño de los jueces. Hay que aplicar el juego limpio, por eso ñaño (hermano), esta vez No", concluye el video de Fabricio, quien recientemente integró un nuevo partido opositor.

Mientras que agrupaciones de toreros, quienes rechazan la intención de prohibir la muerte de animales en espectáculos públicos -uno de los temas de la consulta popular-, ataviaron con camisetas impresas de dibujos de toros y gallos a varias estatuas distribuidas a lo largo de la fría capital.

Una de las más simbólicas fue la estatua del libertador Simón Bolívar, líder independentista del Siglo XIX cuya vida y lucha a menudo ilustra los discursos de Correa, que amaneció hace una semana con una camiseta blanca con un "No" impreso, llamando la atención de los transeúntes.

Con la convocatoria al referendo, el mandatario abrió nuevos frentes contra su gestión, incluidos sus ex aliados, lo que dispersó más a la oposición, que se enfrenta impotente a la "amenaza" de que Correa concentre más poder.

"El pueblo está atento para decirle esta vez: 'no señor presidente'. No podemos continuar con el estilo de Gobierno intolerante donde se van cerrando los espacios para la crítica'", dijo Alberto Acosta, un ex aliado clave de Correa, quien fue presidente de la Constituyente y ministro de Petróleo, pero que ahora recién se perfila como su opositor.