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Ecuador: encuesta de El Universo da cuenta del poco interés ciudadano en las elecciones
Domingo, Enero 6, 2013 - 11:43

Si bien la mayoría de personas saben que este año habrá elecciones en el país, pocos están informados de los detalles como la fecha exacta de los comicios y el número de binomios que compiten por la presidencia y vicepresidencia de la República.

De una consulta realizada por el diario El Universo a 483 electores de once provincias de Ecuador se evidencia que a la mayoría le preocupan más los problemas que afectan de forma directa, como la inseguridad y la falta de empleo, que informarse de las elecciones que se efectuarán el 17 de febrero, jornada en la que se elegirá al binomio que gobernará el país hasta mayo de 2016, al igual que asambleístas y parlamentarios andinos.

Sus nombres y sus fotos junto a los colores característicos de las listas a las que representan aparecen en postes de alumbrado, en buses del transporte público, en las fachadas de casas y cerramientos de las ciudades del país. Su presencia indica que se avecinan elecciones pero algunos habitantes no se dan ni por enterados.

Si bien la mayoría de personas conocen que este año habrá elecciones en el país, de ellas, pocos saben detalles como la fecha exacta de los comicios, el número de binomios que compiten por la presidencia y vicepresidencia de la República, y menos aún, logran identificar a todos los candidatos ni los cargos que se elegirán.

Trece equipos de este Diario hicieron un sondeo a 483 habitantes de once provincias del país durante los últimos diez días, previo al inicio oficial de la campaña que arrancó este viernes. Las preguntas iban desde si saben la fecha exacta de los comicios hasta si conocen las dignidades que se elegirán (presidente y vicepresidente, asambleístas nacionales y provinciales y parlamentarios andinos).

También que nombren algunas propuestas de los candidatos y que hablen de las expectativas que tienen del nuevo periodo de gobierno que se extenderá hasta mayo del 2016.

La mayoría de respuestas evidencian un desconocimiento total o parcial de las elecciones, de los postulantes a la presidencia y más aún de sus propuestas, en medio de la propaganda política que ya se observa en postes, en buses, en cerramientos de predios. Por ejemplo, sólo 27% de los consultados respondió que los comicios se realizarán este 17 de febrero.

–Al nombre que está pintado ahí (en una pared), ¿usted lo conoce?

–La verdad, no. De la noche a la mañana apareció pintado. La señora (una vecina) lo dejó pintar para que se vea bonito, pero no lo conocemos –dice Mercy León, quien vive en el sector Patria Nueva de Daule (Guayas).

Su hermana Mayra acota que a veces ha votado en blanco, cansada del creciente número de ofertas electorales incumplidas, según ella.

El desinterés de la población por los procesos electorales es un fenómeno que se da a nivel regional a excepción de algunos países como México, Chile y Uruguay, dice el consultor político Santiago Nieto.

“Cada vez los electores tienden a despreocuparse más de los asuntos políticos. Hay una visión de que la política es mala. Tampoco es que los partidos han cambiado las formas para llegar a estos nuevos electores que son más lúdicos y están más interesados en los problemas de la vida cotidiana que en los temas macros”, expresa Nieto.

En el caso del país, el fenómeno se agrava por una campaña corta casi sin opciones a que los candidatos a la presidencia debatan ante la limitación de la propaganda electoral, agrega Nieto: “Esto impide que candidatos nuevos puedan exponer sus propuestas y conseguir así una mayor o menor adhesión”.

En barrios de cantones como Daule (Guayas) se evidencia este desinterés. Allí un joven que hacía un monigote, el pasado 27 de diciembre, justificó: “es que como yo ando trabajando ahorita no estoy enterado bien”.

Él y otros que lo acompañaban concordaron en que desconocen las ofertas de campaña porque hay poca publicidad al respecto. En lo que sí están claros es en que ansían más plazas de empleos formales, al igual que la mayoría de los encuestados de las provincias de Guayas, Manabí, Santa Elena, El Oro, Sucumbíos, Santo Domingo y Pastaza. La falta de empleo y la inseguridad son algunos de los problemas por resolver, según la mayoría de los consultados de las once provincias visitadas.

Ello coincide con una encuesta de Perfiles de Opinión, una de las siete autorizadas por el Consejo Nacional Electoral (CNE) para publicar sondeos y pronósticos. De una muestra de 9.226 entrevistados, de varios niveles económicos y que tenían entre 15 y 65 años, 14,5% respondió que al Gobierno actual le hace falta preocuparse más por la seguridad, mientras que a  11,3% le preocupaba el desempleo. Ambos ocuparon el segundo y cuarto lugar, respectivamente, después de las respuestas: ‘No sabe’ (16,5%) y ‘obras de vialidad’ (13,4%).

Wilmer Peralta, de 32 años, es uno de los que espera mayores oportunidades de empleo. Él se mueve de bus en bus para vender discos a los pasajeros. Ahora lo hace en medio de la publicidad de los aspirantes que de a poco empieza a colgar de los postes de zonas como Flor de Bastión y en la avenida Casuarina, en el norte de Guayaquil. Perdió su trabajo hace casi tres años y desde entonces no está afiliado al Seguro Social.

Dice que su esposa es ama de casa y no recibe el bono. Tienen seis hijos, todos menores de edad que van a la escuela y el colegio. Esta familia vive en la cooperativa Sergio Toral, en el norte de la urbe. Cuando se enferman deben pagar hasta siete dólares por una consulta. “La salud no es gratis”, refiere Peralta, quien afirma que la mayoría ni conoce siquiera a todos los candidatos presidenciales. Responde que lo de la campaña corta “puede beneficiar a los más conocidos ya que la gente le da el voto a los más famosos”.

Propiciar el debate. El politólogo y consultor político Oswaldo Moreno asegura que los postulantes nuevos tienen menos oportunidades de surgir también por otras razones como la falta de una estructura política sólida. “La clase política termina siendo el reflejo de la sociedad y el Ecuador carece de institucionalidad y los partidos no están exentos”, dice Moreno, quien acota que hace falta instaurar una cultura de debate en el país y que los candidatos lleguen al electorado con un mensaje dirigido a solucionar sus problemas cotidianos.

Ello provocaría incluso que las personas se interesen más por los procesos electorales, según Moreno. Entre los consultados, la mayoría no tiene claro quiénes terciarán por la Presidencia. Mencionan entre los postulantes a un alcalde en funciones o a un candidato a asambleísta. 37% de los consultados solo logra identificar a dos –de ocho aspirantes a la Presidencia–. Y pocos señalan sus nombres y apellidos. Más los identifican con calificativos vinculados a la actividad que realizan o el cargo que han desempeñado. Solo 14,7% de los 483 consultados identificó a seis o más de los aspirantes a la presidencia.

En cuanto a las propuestas, la mayoría menciona temas concretos como el ofrecimiento de aumentar el bono. Más seguridad, viviendas nuevas, reducción de precios en los víveres, aumento de impuestos para los más ricos, un mejor acceso a servicios de educación, y salud y obras básicas están también entre las respuestas.

Promesas electorales. Algunos de los entrevistados incluso se ríen de las ofertas. “Prometen que vamos a tener casa, carro, un poco de cosas”. Otro dice: “Ofrecen aumentar los sueldos, bajar los impuestos, pero uno ya no tiene esperanzas de eso”. Son las respuestas más comunes en Guayas, Manabí, El Oro, Santa Elena, Los Ríos y Santo Domingo.

Para otros, la época de elecciones es una oportunidad para tener ingresos extras. Juan Ordóñez, de 52 años, pinta postes y fachadas de casas con los colores del movimiento oficialista en la cooperativa Balerio Estacio, en el norte de Guayaquil.

La de Rosa Girón, de 49 años, es una de las casas de la zona que luce con pintura fresca. Ella accedió a que le pinten la fachada de bloques con propaganda política. “Todo gratis”, dice luego de referir erróneamente que en las próximas elecciones se escogerán diputados y alcaldes.

Algunos ni preguntan con anterioridad a qué partido o candidato pertenece la cuña. Fue el caso de Felícita Morán, de 65 años, del sitio Magro, en Daule. “Vienen y dicen si uno quiere, y yo digo: ‘Pinten, yo quiero ver mi pared pintada y nada más’. Autoricé y ni siquiera supe de qué partido era”, cuenta.

La expectativa de cambios también está presente en las respuestas. En Santa Elena y Manabí opinan que el próximo gobierno debe considerar como prioridad la erradicación del narcotráfico y que baje el costo de los productos básicos.

Ana Bastidas vive en la cooperativa La Floresta de Salinas (Santa Elena). El paso de los carros levanta el polvo de las calles que están sin pavimentar. Esa es una de las obras que los moradores esperan desde hace más de diez años. Bastidas, madre de dos hijos, señala que el próximo régimen debería preocuparse más por la delincuencia. “Según las encuestas, ha bajado, pero en las noticias veo que el sicariato sigue”.

Mientras que Alejandro Limón se dedica hace más de 15 años a realizar fletes en el puerto pesquero de Santa Rosa (Santa Elena). Sentado en el filo de su bote, a orillas del mar, espera la llegada de clientes. En su juventud era pescador, pero los peligros en alta mar le impidieron continuar esta actividad. Hoy, a sus 58 años, dice que la falta de un seguro le impide a veces comprar medicamentos. Sabe que hay la gratuidad en salud, pero dice que a veces no tiene dinero ni para movilizarse.

Los agricultores piden que el nuevo gobierno mire hacia el campo. Jofre Ruiz vive en el recinto La Carmela del cantón Baba (Los Ríos). Comenta que el nuevo presidente debe garantizar que el seguro social campesino llegue realmente a todos. “Aquí en el campo no todos tenemos este seguro para hacernos ver gratis” reclama.

En Pichincha, los electores definen como “nulo” o “seco” al ambiente electoral. Wilson Panchi explica que sabe de los candidatos y de sus propuestas por los medios. “Antes los candidatos regalaban objetos u organizaban eventos para promocionarse, se veían en muros leyendas y en postes carteles. Ahora las agrupaciones se limitan a dejar volantes que no dicen nada”, cuenta Obdulia Mosquera, de 79 años, de Rumiñahui.

Los analistas opinan que la campaña corta, de 42 días contados desde el viernes, beneficiará a los candidatos más conocidos. Creen, además, que durante el proceso no debería frenarse el flujo de información.

-8,3% menciona las tres dignidades que se eligen

-25% no sabe cuándo serán elecciones

-6,3% conoce a los 8 binomios

Autores

El Universo.com