Quito. Ecuador podría cambiar de presidente más no su apellido: el hermano mayor de Rafael Correa acaba de formar un movimiento político y se perfila como uno de los principales opositores para las elecciones de 2013.

"Voy a avanzar conforme las circunstancias se vayan dando", declaró Fabricio Correa en una entrevista con Reuters, en la que fue cauteloso pues no dijo abiertamente ni tampoco negó que vaya a postular a las presidenciales.

Desde su oficina en el piso 17 de un edifico en la ciudad costera de Guayaquil, la más poblada y próspera de Ecuador, agregó: "una cantidad muy importante del pueblo ecuatoriano me considera como una opción (política)".

"La política es un ambiente que no me gusta, pero un hombre no tiene que hacer necesariamente lo que le gusta, sino lo que lo llama el deber y yo he aceptado las responsabilidades desde hace mucho (...) y la gente me dice que debo asumir el desafío", explicó el acaudalado empresario de 51 años.

Sin embargo, por más que intente ocultarlo, su círculo de confianza asegura que su intención es la presidencia.

Y la popularidad del mayor de los Correa sigue en ascenso.

A mitad de semana, en el último partido del Emelec por la Copa Libertadores de América de fútbol, los Correa fueron a disfrutar del juego, pero nunca se toparon.

Las cámaras de televisión mostraron al presidente en un solitario palco y a su hermano Fabricio se le vio rodeado en todo momento de una multitud, firmando autógrafos, tomándose fotos con el público y saludando a cuanto hincha se le cruzaba.

Tras poco más de un año y medio de peleas públicas, el presidente Correa ha dicho que Fabricio está resentido porque su gobierno dio la orden de no permitir que suscribiera contratos con el Estado. El hermano del mandatario ha defendido su inocencia y volvió a negar a Reuters cualquier culpabilidad.

Fabricio, quien fue el gerente de la campaña que llevó a Rafael Correa a la presidencia en el 2006, está bajo investigación por supuestamente haberse beneficiado de millonarios contratos con el Estado bajo el gobierno de su hermano .

El principal opositor. El mayor de los Correa dice que no es político pero habla como tal.

La noche del jueves se dirigió a un cúmulo de seguidores en un local de su agrupación política. Habló de generar empleo, de acabar con la pobreza, de redistribuir la riqueza.

"Viva Fabricio Correa", gritaron los simpatizantes. Correa sonríe y se parece más a su hermano.

Pero arremete: "todo su círculo fundador me da la razón, pienso que (Rafael Correa) se está desviando del camino recto (...) se está desviando de la senda democrática".

Fabricio se ha convertido en el más agudo crítico del actual gobierno y está convencido que su país está doblegado ante las órdenes de Venezuela y Cuba.

Para encausar dichas críticas, Fabricio creó a mediados del año pasado el movimiento político Equipo (Equidad, Progreso y Orden) de ideología socialcristiana.

Actualmente, el movimiento está en proceso de reunir las 176.000 firmas a nivel nacional para poder inscribirse a las presidenciales dentro de dos años.

El presidente Correa, con una popularidad de más de 50%, recientemente cumplió cuatro años de mandato y aunque no lo ha dicho, es muy probable que se postule para un nuevo mandato en el 2013.

Sin embargo, su hermano piensa que debe entregar el poder ese año. "Ya es muy tarde para cambiar el rumbo", reflexiona Fabricio mirando una foto donde aparece junto a su hermano.