Quito. La Defensoría del Pueblo del Ecuador (DPE) presentó este lunes, ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), el caso del migrante L.A. Solórzano, uno de los ecuatorianos afectados por la crisis hipotecaria en España.

En este caso, el organismo junto a los juristas españoles contratados, identificaron varias causas de presuntas  violación de derechos y privación de justicia como la supuesta violación al derecho a la defensa, ya que desde el momento de la firma del contrato hasta la ejecución hipotecaria, el migrante ecuatoriano no habría tenido la posibilidad de impugnar por sus derechos fundamentales, por lo que se solicitó al TEDH disponga la modificación de la normativa procesal española.

La DPE aspira que el pronunciamiento del tribunal europeo, que se encuentra en la ciudad de Estrasburgo, Francia, se convierta en un precedente para la creación de un nuevo marco normativo que permita superar los conflictos generados por la crisis.

Entre las competencias de la DPE están la promoción y defensa de los derechos de los habitantes del país y de los ecuatorianos en el exterior, y por ello, desde diciembre del 2011, en coordinación con la Embajada de Ecuador en España empezó con la asesoría legal a los ecuatorianos aquejados por la crisis.

La Defensoría contrató un grupo de juristas y ha auspiciado algunos casos ecuatorianos ante la justicia española. El caso Solórzano agotó todas las instancias judiciales españolas y por esta razón fue presentado ante el TEDH.

Desde el comienzo de la crisis económica en 2008, en coincidencia con el estallido de la burbuja inmobiliaria, se realizaron más de 300 mil ejecuciones hipotecarias en España, que dejaron a centenares de miles de personas en la calle con una deuda de por vida.

Según la Coordinadora Nacional de Ecuatorianos en España, unos 15 mil inmigrantes de esa nación suramericana que con la crisis perdieron su empleo están afectados por el problema de los créditos hipotecarios, muchos de ellos concedidos de forma engañosa.

En España hay viviendo alrededor de 400 mil migrantes ecuatorianos, principalmente en las ciudades de Murcia y Madrid.