Quito. Este jueves se someterá a votación en la Asamblea Nacional de Ecuador el informe de la polémica Ley de Aguas que es rechazada por comunidades indígenas del país, que han realizado una serie de manifestaciones.

La vicepresidenta de la Asamblea Nacional, Irina Cabezas, afirmó que si no se aprueba el proyecto de Ley de Recursos Hídricos el único perdedor sería el país.

A Cabezas le inquieta que si no se aprueba la propuesta, la Ley de Aguas quedaría suspendida por un año, informó Agencia Andes.

“Ahí perderíamos los 14 millones de ecuatorianos, sobre todo los sectores indígena, del riego porque les estamos dando la garantía y sobre todo la planificación y el control que van a tener las entidades de los cuatro niveles de gobierno para que puedan controlar (el agua) y asumir sus competencias como manda la Constitución”, advirtió.

El ministro de Relaciones Exteriores ecuatoriano, Ricardo Patiño, afirmó este miércoles que el Proyecto de Ley de Recursos Hídricos, conocido también como Ley de Aguas, que debate la Asamblea Nacional, es el resultado de un amplio debate no sólo del sector indígena sino de todas las organizaciones involucradas y negó que la intención del instrumento sea la de privatizar y centralizar el uso del recurso.

Por su parte, el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, afirmó que existe un grupo de personas que están desinformando sobre el proyecto.

Sostuvo que si la iniciativa es aprobada, se consolidará el Estado como autoridad única, ya que dirigirá cada una de las “juntas de regantes que están funcionando en el país”.