Quito. El Consejo Electoral de Ecuador anunció el jueves que los ecuatorianos deberán acudir el sábado 7 de mayo a las urnas para pronunciarse sobre un polémico referendo para reestructurar el sistema de justicia del país, visto como una prueba política para el gobierno.

A través del referendo, el presidente Rafael Correa busca cambiar el mecanismo de selección de los jueces, a quienes acusa de corrupción y de ser responsables del crecimiento de los índices de la delincuencia en la nación.

Además quiere que la población apruebe el trámite de una ley para crear un ente regulador para normar los contenidos de los medios de comunicación en casos específicos, entre otros temas.

"Se definió como fecha de la consulta el día sábado 7 de mayo", dijo el presidente del Consejo Electoral, Omar Simon, a periodistas.

Esta será la quinta ocasión en la que los ecuatorianos acudirán a las urnas desde que Correa asumió en enero del 2007 con la promesa de instaurar el socialismo en la nación andina, tras unos comicios en los que se impuso cómodamente.
El referendo tendrá un costo de US$22 millones y la convocatoria oficial a la población se realizará el 8 de marzo, agregó Simon.

El consejo no definió aún la fecha para iniciar la campaña electoral para promocionar o rechazar las preguntas del polémico referendo.

Correa propone que los jueces sean seleccionados por un comité integrado por el gobierno, la Asamblea Nacional -cuya mayoría es oficialista- y un representante de un ente ciudadano.

El mecanismo ha despertado la crítica de la debilitada oposición, que argumenta que el refrendo será un medio para que el popular mandatario extienda su poder a otros sectores clave del país como la justicia.

Además de la reestructuración del sistema judicial, Correa preguntará a la población sobre la prohibición para que medios de comunicación y grupos financieros realicen inversiones ajenas a sus actividades, junto a otros temas relacionados con las corridas de toros y reformas laborales.

Un sondeo de la firma Cedatos-Gallup reveló que el 52% de los ecuatorianos aprueba la realización del referendo, aunque la mayoría desconocía su contenido.

Mientras que la aprobación de la gestión del mandatario se ubica en 57% en enero de este año, de acuerdo al mismo estudio aplicado la última semana de enero a unas 2.220 personas en 15 ciudades del país.