Quito. “Mientras yo sea presidente, no permitiré bases extranjeras en el suelo patrio, no permitiré injerencia alguna en nuestros asuntos, no negociaré nuestra soberanía y no aceptaré tutores para nuestra democracia”, dijo el presidente ecuatoriano Rafael Correa durante su intervención en el marco de los 477 años de la fundación de Guayaquil.

“Los gobiernos que nos precedieron dejaron de lado su obligación de mantener a nuestras Fuerzas Armadas. Fruto de la irresponsabilidad, encontramos a la armada sin personal, sin recursos, con una capacidad muy disminuida. En su lugar se dejaba el trabajo en manos de una base extranjera, que trajo muy pocos beneficios. Recuerden la Base de Manta, desde donde se acosaba a nuestros pescadores y migrantes”, destacó el mandatario.  

En su discurso, emitido desde el complejo Cívico de Jambelí (sur de Guayaquil), Rafael Correa aseguró que su gobierno está potenciando a la Armada Nacional para que tenga respuesta inmediata a las necesidades del Ecuador del Siglo XXI. 

Adquisición de aviones no tripulados, de lanchas interceptoras, torpedos, misiles, renovación de tres corbetas, equipamiento de la Infantería de Marina, del centro de guardacostas con un centro de monitoreo satelital, fueron algunos de los puntos que Correa destacó en cuanto al equipamiento de las Fuerzas Armadas.

En su intervención, el jefe de Estado solicitó nuevamente a las Fuerzas Armadas su compromiso para participar en el control efectivo de la delincuencia.

“Es cada vez más remota la probabilidad de un conflicto convencional con países de la región (…) Las Fuerzas Armadas deben continuar activamente en el trabajo de combatir el delito, en garantizar el derecho de los ecuatorianos y ecuatorianas a una vida segura. Las Fuerzas Armadas tienen que estar permanentemente movilizadas en época de paz para contribuir con la seguridad ciudadana y con el desarrollo de la patria, sin que eso signifique dejar de lado sus operaciones prioritarias”, enfatizó.

Como contraparte a la solicitud, Rafael Correa destacó los beneficios que han alcanzado los miembros de la armada nacional durante su gobierno.

“Hemos fortalecido el Instituto de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas pero prepárense que ya vendrán los pasquines, aquí hay gente que juega hasta con lo más sagrado para satisfacer su ambición personal. Seguiremos ampliando el sistema de las viviendas fiscales, sobre todo en el ámbito fronterizo. Tratemos de evitar que se desuna el núcleo familiar de modo que los soldados deben tener viviendas fiscales dignas para nuestros soldados”, informó.

Tras lo anterior, el mandatario agregó que “no le crean a estos politiqueros que son capaces de cualquier cosa para ver si logran unos votitos más en las próximas elecciones. Cada vez que queremos mejorar la vida de nuestros soldados saltan estos politiqueros. Confíen en el compañero presidente, que busca solo su bienestar y seguridad para todos”.

Entre las actividades destacadas de las Fuerzas Armadas, el presidente destacó que Ecuador ha mejorado en cuanto la seguridad marítima, ya que “(las Fuerzas Armadas) han evitado el robo de recursos del Estado a través del robo de combustibles –ahora eso lo hacen con recursos del Estado, nunca más pedir dinero a los vecinos para combustible, eso pasaba en el viejo país- (…) Casi ha desaparecido el tráfico ilegal de personas a través del mar que cobró la vida de centenas de compatriotas, se ha combatido la piratería, se ha decomisado drogas en mar y tierra”, concluyó.