Quito. Los dirigentes de Alianza PAIS tuvieron una tensa reunión con el presidente Rafael Correa, que duró hasta las 03:00 de este domingo, en la que analizaron los resultados de la consulta popular y el referéndum.

El punto de quiebre fue el anuncio del conteo rápido que hizo el Consejo Nacional Electoral a las 21:00 del sábado.

Los resultados le daban una ventaja estrecha al Sí, pero con gran diferencia a los datos entregados por el exit poll realizado por Santiago Pérez Investigación y Estudios, que en general consignaba el 62% al Sí y el 38% al No, lo que hizo que Correa hable de una “victoria histórica”.

Desde las 19:00 del sábado, Correa festejó en la sede de Alianza PAIS, en el norte de Quito, aunque la reunión no convocó a la gran multitud de citas anteriores y apenas estuvieron unas 1.500 personas.

La presencia de organizaciones que apoyan al régimen también se redujo. A más de las banderas de Alianza PAIS, flameaban tres del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), una del Foro Urbano y una de Mujeres por la Vida.

Antes de subir a la tarima, Correa se mostró satisfecho porque –según él– su movimiento cumplió con tres objetivos: ganar en las diez preguntas, en por lo menos 18 de las 24 provincias y vencer al No con al menos 20 puntos porcentuales.

“¡Qué victoria! ¡Octava victoria consecutiva contra todos y contra todo!”. El presidente inició así su discurso ante sus simpatizantes. Lo acompañaban Vinicio Alvarado, Ricardo Patiño, Gustavo Jalkh, Augusto Barrera, Gustavo Baroja, César Rodríguez, Doris Soliz, René Ramírez, entre otros.

Correa destacó la gama de tendencias con las que se enfrentó: desde la “extrema derecha”, representada por Osvaldo Hurtado, hasta “la izquierda tirapiedras” del Movimiento Popular Democrático, pasando por la “izquierda infantil” de Alberto Acosta, así como Lucio Gutiérrez, Carlos Vera y el Partido Social Cristiano.

Sin embargo, indicó, los medios de comunicación fueron sus más grandes adversarios.

Al terminar su discurso inició el baile y el canto. El grupo musical Pueblo Nuevo –al que pertenece el secretario ejecutivo de PAIS, Galo Mora– irrumpió en el escenario. Correa no soltó el micrófono. Dio la segunda voz en todas las canciones.

Interpretaron desde temas de la izquierda latinoamericana hasta cumbias, pero minutos después de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) diera sus resultados, a las 21:00, Correa abandonó la fiesta y sus coidearios también se fueron.

Horas después, el presidente regresó a la sede, donde se reunió con altos directivos de PAIS. Consultado sobre el porqué de ese encuentro, Galo Mora indicó: “Cuando el CNE da otros datos (diferentes a los del exit poll), obviamente se causa una preocupación en la medida de comprobar por qué esos datos no coincidieron. Podría hablarse de un error en el exit poll. Tal vez la dimensión de tener diez preguntas quizá haya incidido de alguna manera en el resultado de la encuesta”.

La reunión fue en la segunda planta del edificio de grandes ventanales que dan hacia la avenida de Los Shyris. Desde ahí se observaba la tensión.

Correa estaba sentado a la cabeza de una larga mesa alrededor de la cual se divisaba a Vinicio y Fernando Alvarado, Doris Soliz, Paco Velasco, Miguel Carvajal, Gustavo Baroja y Virgilio Hernández. Al otro extremo se proyectaban en la pantalla gigante unas barras estadísticas.

Afuera, varios trabajadores desmontaban la tarima que sirvió para el festejo y un policía se acercó a algunos periodistas para informarles que recibió órdenes para impedir que se hicieran tomas del edificio.

El primero en dejar la reunión fue el presidente. Salió a las 03:00, saludó a las cámaras y no dio declaraciones. Después salieron los otros dirigentes.

Galo Mora, secretario ejecutivo de PAIS, habló con la prensa. Aceptó la preocupación en el oficialismo y manifestó que tienen la certeza de que el Sí ganará, pero que quizá no llegue a la dimensión de lo planteado.

Este domingo, la sede de Alianza PAIS en la capital lució vacía, a pesar de que se anunció que sus dirigentes se reunirían en ella para analizar la situación.

Las oficinas de la empresa encuestadora de Santiago Pérez también permanecieron con las puertas cerradas.

“Podría hablarse de un error en el exit poll. Tal vez la dimensión de tener diez preguntas quizá haya incidido de alguna manera en el resultado de la encuesta”, dijo Mora.