Quito.- Ecuador se incorporó como miembro del Grupo de Trabajo para Nicaragua creado por el Consejo Permanente de la OEA, informó la Cancillería en un comunicado oficial.

La cartera precisó que el Grupo de Trabajo, que cuenta también con la participación de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos, Guyana, México, Panamá y Perú, aportará al proceso de diálogo nacional en el país centroamericano.

"El Gobierno ha manifestado su disposición a aportar activamente dentro del Grupo de Trabajo, en el marco del derecho internacional y los mecanismos interamericanos, a fin de hallar una salida pacífica y democrática a la crisis política por medio del diálogo", dice el texto.

Añade que Ecuador ha reiterado que la protección de los derechos humanos en Nicaragua es una prioridad inmediata e incontestable, y que al propio tiempo que se busca una solución a la crisis de ese país el Estado debe garantizar el pleno respeto a los derechos básicos de todos los nicaragüenses, de conformidad con los tratados internacionales de los que es Parte.

"Asimismo, insta a sancionar a los responsables de las violaciones registradas en las protestas sociales, en línea con las recomendaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos", agrega.

Cancillería recuerda que este Grupo de Trabajo fue constituido sobre la base del Informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), del mes pasado, que determinó la existencia de “graves violaciones a los derechos humanos en el marco de las protestas sociales en Nicaragua. Las protestas sociales han desembocado hasta la fecha en casi 400 muertos y la detención y malos tratos de cientos de personas.

El  pasado 2 de agosto, el canciller José Valencia afirmó que Ecuador su país respaldará "permanentemente" el accionar  de la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre la situación en Nicaragua.

El jefe de la diplomacia ecuatoriana señaló en la emisora 'Pública FM' que el Gobierno está convencido de que el principio de la Doctrina Roldós es aplicable de manera permanente y este marca que la preocupación de un país y las acciones que lleva adelante con respecto a la protección de los derechos humanos en otra nación.

"Es una preocupación legítima. Es una obligación del derecho internacional, pero, además, no involucra, no concierne al principio de no injerencia en los asuntos internos de los Estados. Son temas absolutamente distintos", aseveró en esa fecha.

Por su parte, también el presidente Lenín Moreno ha manifestado su preocupación por la situación en Venezuela y en Nicaragua.