Quito. Ecuador prepara una estrategia para enfrentar la eventual decisión de Estados Unidos de no renovar las preferencias arancelarias que otorga a sus productos y así neutralizar los efectos sobre su economía dolarizada, dijo este jueves una funcionaria.

Un reciente enfriamiento de las relaciones bilaterales amenazaría el deseo del país andino de que Washington extienda su política de beneficios comerciales mediante una ley de preferencias arancelarias (Atpdea, por sus siglas en inglés).

Los vínculos se agriaron con la decisión de Quito de declarar persona "non grata" a la embajadora estadounidense y pedirle que abandonara Ecuador lo más pronto posible, a lo que el gobierno estadounidense respondió de la misma manera con el representante ecuatoriano en Washington.

La ministra de la Política Económica, Katiuska King, dijo que el gobierno ecuatoriano asumiría directamente el costo de los aranceles que no fueran renovados por Washington para el sector petrolero, que asciende a unos US$3,9 millones.

Mientras que el sector privado podría reducir sus utilidades o subir el precio de los productos que envía al mercado estadounidenses para compensar el eventual retiro de la tarifa aduanera preferente, lo que representaría unos US$21,6 millones.

"El impasse diplomático es un tema distinto al acuerdo con el gobierno estadounidense respecto al combate al narcotráfico, cosa que Ecuador ha venido cumpliendo", señaló la ministra.

"No estamos diciendo que no hay afectación, pero estamos cuantificando y existen distintas iniciativas y salidas", agregó a periodistas.

El Atpdea es un programa de preferencias arancelarias que otorga Estados Unidos a los países andinos por su lucha contra el narcotráfico. Ecuador tiene ese beneficio desde 1991.

En 2010, las exportaciones totales a Estados Unidos bajo el mecanismo preferencial alcanzaron unos US$5.865 millones, de los que el 94% fue petróleo.

El sector productivo, no obstante, ha expresado su preocupación por no contar con el beneficio y alertó de graves consecuencias en la competitividad y el empleo.

King aclaró que un posible fin del sistema de preferencias no tendría "consecuencias alarmistas", debido a que los ingresos de los productos no petroleros acogidos a este acuerdo significan apenas unos US$355 millones.

Los productos que podrían afectarse son flores y brócoli, entre otros. El banano y camarón ecuatorianos ingresan al mercado estadounidense libres del pago de aranceles.

Ecuador, el socio más pequeño de la OPEP, se ha beneficiado de los altos precios del crudo en los últimos meses, pero presenta un fuerte desequilibrio en su balanza comercial.

"No desconocemos que el Atpdea ha sido beneficioso, pero sus consecuencias no son del tamaño que se les está magnificando. Ecuador ha venido trabajando en políticas claras que den respuesta en este caso a cualquier situación que pueda suceder", concluyó King.