Quito.El presidente Rafael Correa reafirmó este sábado que la decisión de Ecuador sobre la petición de asilo político del fundador de la organización Wikileaks, Julian Assange, será absolutamente soberana y responsable.

Durante su informe semanal de actividades, a través del programa Enlace Ciudadano, Correa indicó que se realizan las consultas pertinentes, pero dijo que su Gobierno tomará el tiempo necesario para dar respuesta al periodista australiano.

Señaló que cualquier fallo estará apegado a la tradición humanitaria de la nación, el respeto a los derechos humanos y al debido proceso.

Assange pidió protección en la Embajada del Ecuador en Reino Unido alegando una persecución en su contra con lo que busca evitar una extradición a Suecia por presuntos delitos sexuales. También argumentó sus temores a ser extraditado a Estados Unidos desde Estocolmo por considerarlo responsable de las filtraciones de WikiLeaks.

Sin embargo, el fundador de Wikileaks niega los cargos de delito sexual y considera que las acusaciones tienen motivaciones políticas.

Correa dijo que es paradójico que Assange haya escogido a Ecuador para pedir refugio, "cuando la prensa corrupta" del país y organizaciones no gubernamentales señalan que en el país andino no existe la libertad de expresión.

Esta semana fue llamada a consultas en Quito la embajadora en Londres, Ana Albán, para que explicara la situación de Assange, quien permanece en esa misión hace ya 11 días en espera de una respuesta a su solicitud.

Según la agencia oficial Andes, Assange agradeció el viernes el trato recibido por el personal diplomático ecuatoriano en Londres y declaró que no se entregará a la policía británica, que insiste en citarlo y lo acusa de haber violado las condiciones del arresto domiciliario.

Susan Benn, portavoz de Assange, señaló que éste permanecerá bajo protección en el recinto diplomático mientras se reúnen y se procesan los elementos para resolver el caso. Been indicó que los abogados de Assange le aconsejaron que tenía que declinar la citación policial para iniciar su proceso de extradición, tras el vencimiento del plazo de dos semanas fijado por la Corte Suprema.