Puerto Príncipe. Brasil y Ecuador han acordado ayudar a Haití a crear un nuevo Ejército que eventualmente reemplazará a la fuerza de mantención de paz de la ONU que ha protegido a la empobrecida nación caribeña intermitentemente desde 1994, dijeron funcionarios.

El presidente de Haití, Michel Martelly, ha estado promoviendo la idea de reconstruir el Ejército durante casi un año, diciendo que los haitianos preferirían que su país fuese protegido por sus propias tropas en lugar de los soldados de Naciones Unidas desplegados en Haití.

El ministerio de Defensa de Brasil confirmó que está preparado para ayudar a Haití en todo lo que necesite para restaurar su Ejército, incluido entrenamiento militar e ingeniería. Ecuador también prometió su apoyo, dijo un funcionario del ministerio de Defensa.

"Brasil entregará todo su conocimiento práctico para ayudar a Haití a reconstruir su Ejército", dijo un portavoz del Ministerio de Defensa a Reuters.

Brasil, que lidera la misión de mantención de paz de la ONU en Haití, enviará a un equipo militar a Haití en las próximas dos o tres semanas para evaluar la situación, dijo el portavoz.

Martelly solicitó personalmente el respaldo de Brasil durante una visita de la presidenta Dilma Rousseff a Haití anteriormente este año, dijeron funcionarios. La semana pasada se elaboró un acuerdo en Brasilia durante una reunión de los ministros de Defensa de Brasil y Haití.

Funcionarios de Estados Unidos y Naciones Unidas están preocupados de que restaurar al Ejército pueda socavar los esfuerzos internacionales por entrenar y equipar a una nueva fuerza policial civil, una meta clave de la misión de la ONU en Haití.

Los críticos también apuntan a que el Ejército de Haití tiene desastrosos antecedentes de derechos humanos, incluido un sangriento golpe de Estado en 1991.

Los donantes de ayuda internacional y activistas de derechos humanos también dicen que temen que el retorno de la institución pueda dividir al país y desviar recursos de desafíos más urgentes de la reconstrucción después de un terremoto del 2010 que dejó más de 200.000 personas muertas.

El saliente embajador de Estados Unidos en Haití, Kenneth Merten, dijo recientemente que Washington no tiene planes de ayudar a financiar al Ejército, pero no interferirá con los derechos de Haití para crearlo.

Martelly reconoció que algunos países se han mostrado reticentes a contribuir pero afirmó que una fuerza militar es necesaria para reemplazar a las tropas de la ONU cuando ellas se vayan.

"Lo que queremos es crear una fuerza que ayudará con el desarrollo, los desastres naturales, protegerá nuestras fronteras y apoyará en temas de seguridad cuando la policía sea sobrepasada", dijo Martelly a Reuters.

"Estamos hablando con los otros socios que tenían preocupaciones, especialmente porque el Ejército haitiano tenía prácticas de verse involucrado en abusos contra los derechos humanos y en golpes de Estado", agregó.

Martelly afirmó que la actual misión de estabilización de la ONU podría considerarse un éxito sólo cuando deje la isla, con un ambiente estable y pacífico atrás.