Quito. Con duras palabras el gobierno de Ecuador rechazó las críticas emitidas por el canciller de Honduras, Mario Canahuati, contra el presidente Rafael Correa, por haber dado a conocer la existencia de un segundo sobreviviente de la matanza de migrantes en Tamaulipas, quien es de origen hondureño.

En un comunicado, la cancillería de Ecuador dijo que “el gobierno nacional del Ecuador rechaza frontalmente los inaceptables calificativos del ilegítimo gobierno de Honduras en contra del Presidente Rafael Correa, a propósito de la declaración acerca de otro sobreviviente a la masacre en Tamaulipas”.

Para el ejecutivo ecuatoriano, la respuesta hondureña responde a la posición que el país sudamericano ha asumido al no reconocer la administración de Porfirio Lobo.

Al respecto, la declaración sostiene que “estos calificativos son una reacción a la posición que el Ecuador ha mantenido de no reconocer a un gobierno que favorece la impunidad a favor de los responsables de un golpe de estado y que además no ha dado los pasos suficientes para garantizar la gobernabilidad, la reconciliación y la restauración del Orden Constitucional y la Democracia”.

Respuesta de Honduras. Después de la declaración ecuatoriana, el ministro de Relaciones Exteriores de Honduras, Mario Canahuati dijo que el presidente de Ecuador, Rafael Correa debe aceptar su error al poner en riesgo la vida del sobreviviente hondureño y su familia.

"Siento mucho pesar en el sentido de que declaraciones de este nivel salgan de un mandatario que conocer las repercusiones de dar información que es sumamente confidencial", aseguró el alto funcionario hondureño.

Añadió que existe una inconformidad y preocupación porque en estos momentos el testigo protegido está bajo la responsabilidad de México, lo que supone una presión adicional que pone tensión y una situación difícil para el gobierno mexicano.

El ministro Canahuati siente que las declaraciones que no portan para bien del país, sólo se escuchan y se dan por entendidas. "Este es el tiempo de los hondureños, de levantarnos, así como renacer mostrando dignidad y capacidad para empoderarse de su propio destino".

El alto funcionario de Honduras dijo que vio el dolor de las familias y el nivel de saña que sucedió el 24 de agosto con la masacre en Tamaulipas, México.

"Cuando uno ve las fotografías de cómo mataron a nuestros compatriotas, el dolor de las familias que en algunos de tempranas edades que dejan a madres con hijos de uno y tres años, y mujeres con cuatro hijos, debemos de tener la mayor solidaridad del mundo para garantizar que esta masacre no quede impune", expresó Canahuati.

Criticó que ninguna de las organizaciones que trabajan con temas de derechos humanos se ha acercado a la Cancillería hondureña ni a los familiares para solidarizarse con ellos.

“Estamos pasando por momentos de mucha duda e incertidumbre, pero el gobierno de la República va a hacer lo que corresponde para proteger y solidarizarse con los familiares de los muertos en la masacre”, señaló.

(Con información de El Heraldo)