-¿A qué edad comenzó en política?

-A los doce años, y hoy tengo 65.

-¿Por qué ahora quiere ser presidente?

-La verdad es que no he dicho "quiero ser candidato a presidente", sino que dentro de nuestro plan refundacional sobre Chile, de nuestro partido Unión Patriótica, con más de 35 mil afiliados en el país, los compañeros en la asamblea opinaron de que podría ser un aporte.

-Sí llega a ser gobierno, ¿cómo será su relación con el poder?

-Vamos a hacer lo que las grandes mayorías reclaman, por lo tanto, es ir por la instalación de un nuevo poder. 

-¿La gente mandaría entonces?

-Claro, en este país, en todos los ámbitos, se necesitan cambios. Pinochet ya no está en el palacio La Moneda, pero su herencia sí, y es muy fuerte.

-¿Usted es profesor de profesión?

-Así es, profesor de enseñanza básica.

-Dentro de la sala de clases, ¿cómo aplicaba sus ideas de socialismo?

-Mi periodo más fuerte como docente fue durante la dictadura. Fue muy complejo, porque estaban muy automatizadas las actitudes autoritarias.

-En los colegios se debía cantar el himno nacional chileno con una estrofa agregada por la dictadura, como homenaje a los "valientes soldados". ¿Lo hacía?

-En ese momento si no lo cantabas, te ibas preso, pero los profesores que tenemos un poco de conciencia, usábamos todos los espacios y formas para engañar al dictador.

-Sus ex estudiantes cuando lo encuentran en la calle, ¿qué le dicen?

-Bueno, me saludan con cariño y por cierto, están alineados todos con ideas y posición democráticas y de transformación.

REVOLCÁNDOSE EN SU TUMBA

-¿Cuál es el problema más grave del Chile de hoy?

-En salud, nos faltan más de 4 mil camas en los hospitales, lo que produce en muchos casos la muerte de los pacientes; y las pensiones son miserables. Yo soy pensionado.

-¿Cuánto recibe por ello?

-Recibo 310 mil pesos (US$197) y con eso debo satisfacer todos mis temas básicos, más salud y cualquier imprevisto de una persona en la tercera edad.

-Usted se considera comunista, pero no se identifica con el actual Partido Comunista Chileno.

-Para nada.

-Y a Gladys Marín, ¿la conoció?

-Sí, claro, estuve con ella muchas veces, trabajamos juntos. Por cierto, teníamos diferencias, pero hoy el partido que ella comandaba está muy lejos de lo que ella esperaba. Hoy Gladys debe estar revolcándose en su tumba, donde quiera que esté. 

-Gladys era otro tipo de político...

-Absolutamente, era una mujer luchadora de convicciones. A mí me tocó estar junto a ella poco antes que falleciera. Ya estaba muy complicada con su enfermedad; éramos un grupo de no más de cinco personas que estábamos ahí y ella nos insistía: "hay que luchar, ser valiente".

-¿Por qué Guillermo Tellier, actual timonel del Partido Comunista, no siguió su legado?

-Como dijo Tellier en una entrevista concedida al diario norteamericano, que se publica en español en Chile, El Mercurio, nos cansamos de patear piedras.

COREA ROCKSTAR

-¿Cómo un profesor chileno llega a ser invitado de honor del gobierno de Corea del Norte?

-Como miembro del Partido Comunista Acción Proletaria fui invitado por 15 días.

-¿Qué se encontró a su llegada?

-Me llamó la atención lo que pasa en los espacios públicos, el cuidado de ellos, por parte del ciudadano. Yo iba caminando por la calle y de repente había un césped al lado de la vereda y lo pisé, y un coreano común y silvestre se me acercó, me tomó el hombro y me indicó que subiera para no dañar.

-Es una ciudad diferente, entonces.

-Tú no ves grafitis o papeles botados, o gente borracha en la calle.

-¿No es una dictadura que la gente esté como robotizada?

-No, para nada. Por ejemplo, tienen una fiesta de la cerveza espectacular. Cantan karaoke, hay muy buen carrete (nota del editor: farra, marcha, etc.), salen a tomar sus copas, hay una buena vida nocturna. Imagínate, ¿qué ser humano aguantaría 69 años de represión o sin una vida normal?

-Pero el poder nuclear existe y es un peligro para todos.

-Mira, ellos han llegado a la conclusión de que para que no les suceda lo de Siria a Irak o Afganistán, es la obtención del arma o poder nuclear. Mira tú que con eso obligan a EE.UU. a firmar un acuerdo de paz.

-Entonces, Kim Jong Un no aprieta el botón y se acaba todo.

-No, para nada. Ellos dicen, y me lo dijeron claramente, que nunca van a tomar la iniciativa en temas de ese tipo.

-¿Se entrevistó con el jefe máximo de Corea?

-No alcancé, pero compartí con él. Es un tipo de estatura mediana, muy risueño. Tiene algo de rockstar para los coreanos, por eso es la bandera mediática internacional de su pueblo.

¿Se ha caricaturizado al proceso coreano?

-Claro, pensar que está este joven impulsivo al frente de esta nación de gente desquiciada, que mañana amanece con dolor de guata, aprieta el botón y se acaba el mundo, es ridículo. Detrás de Donald Trump también hay un equipo, que a pesar de todas sus locuras, después son ellos los que ponen la calma.

SEMÁFORO

-Sebastián Piñera se asoma como el futuro presidente, a pesar de que surgieron otra vez acusaciones de conflicto de dineros...

-Acá en Chile existe una dictadura de los medios, que están en manos de la reacción más arcaica. Hay dos grandes cadenas como Emol y Copesa y sería, y eso maneja la opinión. Entonces, nos presentan a este hombre que es un pillo, que siempre anda al borde de la legalidad, pero que tiene un sustento mediático casi total.

-Usted fue a dar una entrevista a Emol (área digital de El Mercurio).

-Sí, claro voy donde me inviten. Fíjate que cuando fui entramos al recinto y el auto que nos llevaba de repente se detiene, miro y me dio cuenta que hay un semáforo exclusivo, que lo puso el Estado, para Emol. Algo que tiene un costo de $50 millones y en otras comunas llevan años solicitando uno.

-Si llegara a la presidencia sería el segundo docente tras Pedro Aguirre Cerda en llegar a la Moneda. ¿Se identifica algo con él?

-Admiro a Pedro Aguirre Cerda. Él decía "gobernar es educar" y mi misión es que toda la sociedad sea una universidad. Que no exista nunca una separación del estudio desde que se nace hasta que se muere.

-Si no sale presidente, ¿qué hará?

-Sigo trabajando, sigo luchando; o sea, que quedo igual.