Caracas. Estados Unidos insistió este lunes en el nombramiento de Larry Palmer como embajador en Caracas pese a que el presidente venezolano, Hugo Chávez, rechazó la presencia del diplomático en su territorio, en un nuevo roce político entre ambas naciones.

Durante su proceso de ratificación, Palmer afirmó que los militares venezolanos tenían la moral baja y que había "claros vínculos" entre miembros del Gobierno de Chávez y la guerrilla colombiana.

Los comentarios de Palmer se dieron justo después de que Colombia acusó a Venezuela de refugiar a guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en su territorio; hecho que devino en la ruptura de relaciones diplomáticas entre los vecinos andinos.

"Lamentamos el anuncio del gobierno de Venezuela de su intención de retirar el beneplácito (a Palmer), deberán asumir su responsabilidad por dicha acción", dijo a periodistas la encargada de negocios de Estados Unidos en Venezuela, Darnall Steuart.

La plaza diplomática de Caracas lleva vacía desde que el mandatario socialista expulsó hace dos años al representante diplomático estadounidense en momentos de alta tensión entre los gobiernos.

El portavoz del Departamento de Estado estadounidense Philip Crowley advirtió a Venezuela sobre las "consecuencias" que traería para las relaciones bilaterales la decisión de retirar el beneplácito a Palmer.

"Obviamente, eso tiene consecuencias en términos de nuestra relación con Venezuela", dijo Crowley en conferencia de prensa en Washington .

"Les hemos advertido que si ellos retiran el consentimiento, esto tendría un impacto en nuestras relaciones actuales. Ellos han tomado esta decisión. Y obviamente vamos a evaluar qué hacer a la luz de ella", agregó.

El fin de semana, Chávez dijo que si Palmer pisa territorio venezolano "habrá que agarrarlo, brindarle un café y bye bye".

Este lunes, en reunión con Steuart, autoridades del ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela entregaron una nota de protesta en la que califican las declaraciones de Palmer como "intervencionismo y agresión contra el pueblo venezolano, sus instituciones y su democracia".